domingo, 13 de octubre de 2019

Las buenas máscaras


  Tal vez es la fecha. Probablemente tenga que ver con el hecho de que se acerque Halloween, Samhain, o la víspera de la noche de los Santos. En definitiva esta es mi época favorita del año, cargada de máscaras y de liberaciones al mismo tiempo.

  O podría ser que mi cumpleaños esté a la vuelta de la esquina y unx empieza a hacer ese balance entre lo vivido y las esperanzas, proyectos, sueños y planes para el futuro.


"Avatar 03" escultura de iLumen Artistry Atelier
  O tal vez que ya era hora.


  Durante mi vida he conocido gente asombrosamente buena, cariñosa, dulce y que me ha ayudado mucho. Y, como todo miembro de la especie humana, he conocido personas mezquinas, ególatras y manipuladoras, así como otras con una confusión interna tan grande que hacía muy difícil descifrar qué estaba pasando ahí dentro.

  He sufrido bulling y he recibido amor.

  He encontrado generosidad donde jamás creí que la hallaría y traición donde... bueno, sino no sería traición, ¿no? (sí, por más que avisen).

  Me han acusado de ser fría, de ser cálida, de ser demasiado humilde y de ser una diva. Me han reprochado no hacer lo que siento o lo que quiero, y me han echado en cara que no viviese mi vida y decidiera en temas de mi libertad en función de la vida, intereses y suposiciones de otros, como si mi gratitud implicase que les pertenezco de algún enfermizo modo.

  También me han acusado de NO ser telépata y, por lo tanto, de no adivinar lo que debería. A saber: qué diantres estaba pasando por la cabeza de otra persona que, de pronto, se ofendió conmigo sin saber yo por qué (y esto, lo reconozco, me pasó muchas, muchas veces; supongo que las señales eran claras y no las vi o que la telepatía es más común de lo que yo supongo).


Máscara steampunk.
  A esa altura, y con tanto mareo social, me di cuenta que tenía un serio problema de relaciones humanas.

  Verán, yo fui (y todavía soy) un típico "ratón de biblioteca". Alguien que, salvo contadas personas, se hallaba más cómoda entre libros que entre seres humanos.

  Era de esperarse que cuando la vieja frase "no es bueno que el ser humano esté solo" calara en mí, y saliera de mi vida de ermitañx, terminara por no entender mucho de lo que sucedía a mi alrededor en términos de relaciones interpersonales.

  En el ínterin aprendí a amar y ser amada incondicionalmente. Y también que muchas veces yo esperaba o le exigía a algunas personas lo que ellas no estaban en condiciones, posibilidades o deseos de dar... mea culpa.

  Pero, se darán cuenta que, salida de la cueva platónica y cegada por la luz solar, empecé a pensar que había algo mal conmigo. Sobre todo, con el advenimiento de los ataques de ansiedad. Era obvio que si tanto me habían vapuleado de izquierda a derecha, era porque no estaba llevando el mando de mi nave como correspondía.

  Y así me topé, entre profesionales serios, profesionales chantas y profesionales más enfermos que sus propios pacientes, con un terapeuta que me dijo:


Máscara del carnaval de Venecia.
"Tu problema es que no usás máscara."

  Ups...

  Toda mi vida había creído que no usar máscaras era un modo de ser auténticx. De mostrarme como era. De que los demás supiesen exactamente ante quien estaban. Pero, al parecer, había un par de problemas con ello.

  De entrada está el problema de que voy a "cara limpia". Y eso no significa que voy sin maquillaje, sino que voy sin defensa, sin casco.
 Que no desarrollé una epidermis protectora porque, básicamente, nunca había necesitado una ni en mi casa, ni entre mis historias, ni con el hombre que amo.

  Ir en "carne viva" me expone a las más profundas y deliciosas caricias, pero también a un dolor desgarrador. A heridas fáciles de sanar en una piel curtida, pero largas de curar y desgarradoras cuando la superficie es el fondo mismo.
  Imagínense cuántas heridas no deseadas se le pueden causar a una persona con estas características. Y también, no seamos ingenuos, cuánto daño puede hacer alguien que la hiera a propósito, sabiendo que ataca en terreno fácil y sin defensas.

  Empecé a pensar en las máscaras: 
  -en cómo los superhéroes usan una máscara para proteger su intimidad o a quienes aman. 
  -en cómo la máscara del actor le permite liberarse y liberar al público.
  -en cómo las máscaras ancestrales le permitían a los chamanes encarnar fuerzas superiores.
  -en cómo la máscaras que alguien elije para usar en una fiesta habla mucho de su personalidad.
  -en cómo las máscaras de hockey sobre hielo protegen a las/os jugadoras/es.

  En cuanto me enfrento al mundo puedo ver máscaras que me muestran lo que la gente es o lo que no es... ¡y eso está bien!


Máscara de Barong. En la mitología indonesia,
es una criatura-león que protege. 
Lo cierto es que hay máscaras diseñadas para encubrir y engañar, pero hay máscaras construidas a lo largo de una vida que revelan el corazón de oro que se esconde detrás.

  La palabra persona proviene del término griego "prosopon" que era la máscara que los actores usaban en las representaciones del teatro griego clásico (por eso usé un personaje de "La Terpsícore", un cuento que habla mucho de la personalidad y las posibilidades de personalidad de un ser humanx). Una máscara para el héroe, otra para el villano, etc.

  Las máscaras que usamos hoy pasan por photoshop y Redes Sociales. Son una creación humana y, como tal, son buenas, mediocres, malas, efectistas, auténticas, ocultadoras o reveladoras... Hay máscaras mortuorias y máscaras regeneradoras.

  Así que, en estas fechas, comencé a pensar si aquella terapeuta no tendría razón.

  El problema es que si uno utiliza armadura de metal pesado y asfixiante por mucho tiempo, cuando al fin se la quita y camina desnudx por el mundo, la sensación de libertad es intoxicante.
  Claro que entre las caricias del viento, la frescura de la lluvia sobre la piel y la calidez del sol en los párpados, hay siempre picaduras de mosquitos, rasgones de rocas afiladas que dejan abrasiones profundas o escupitajos gratuitos por la indecencia de andar por ahí mostrándose tal cual unx es.


  Hay un cuento de Jack Vance, La polilla lunar (no creo que "mariposa" sea la traducción correcta, a menos que se la convierta en "mariposa nocturna". ¡No sé por qué quieren arreglar lo que de por sí ya es bello!) que habla de la importancia de las máscaras.
  Un muy buen cuento, por cierto. Yo lo recomendaría.

  Una parte del cuento habla de la lucha del protagonista en un mundo donde NO usar máscara es algo considerado indecente.
  El pobre hombre intenta en vano conseguir una máscara que muestre a los demás quién es él. O, al menos, lo que él quisiera que los demás vieran en su persona y en su rango: estatus, inteligencia, fuerza, amabilidad... pero en ese mundo las máscaras se merecen, no se eligen.
  Como él es un recién llegado, con un cierto rango social por el cargo de embajador que posee, pero ciertamente con mucha ignorancia acerca del corazón de la cultura de ese mundo, le otorgan una humilde máscara: la polilla nocturna. Sin perlas, sin plumas coloridas, sin grandes ornamentos. Como una humilde mariposilla de la noche.
  Sobra decir que esa máscara, que él no deseaba, no sólo le salva la vida sino que termina siendo elevada por las acciones de su portador (y no es un spoiler). Y que lo que él consideraba que era una pobre forma de mostrarse era, en realidad, una muy digna y honorable.

  Ese cuento me persigue desde hace años...

  Y el comentario de la terapeuta...

  Y los rasguños gratuitos que sigo recibiendo de vez en vez, aún cuando cuido al detalle no herir a nadie...

  Y la manera en que la gente que me quiere me dice que no tengo que permitir que eso me duela tanto...

  Samhain marca un fin y un inicio. Acompañada por la luna del cazador (la luna llena más cercana al equinoccio y, por lo tanto, la que más tiempo permanece en el cielo nocturno), ilumina el camino.


Ex Machina (Dir. Alex Garland - 2015)
  Creo pues que llegó la hora de confeccionar mi máscara.

  Muchas terapias postraumáticas incluyen esta actividad; entonces, ¿por qué no?

  Una máscara que sirva para decir quién soy y para resguardar lo más íntimo de mí.

  Una máscara que revele mis sueños y deseos y mi opinión del mundo. Una que no me oculte, que no me deforme, que no me venda a los deseos del mercado. Pero que me proteja de sus arañazos.

  Una máscara que le diga a mis amigos y a quienes merecen serlo: "Bienvenidas/os, estás son mis líneas de pensamiento y sentimiento".

  Una máscara que le diga a la gente equivocada, a la que querría utilizarme o lastimarme o es intolerante que... bueno, algo así como: "Fuera de aquí".

  Y ahí recordé El fantasma de la ópera... De acuerdo, el protagonista estaba loco y básicamente era un manipulador. Lo que me interesa, sin embargo, es un diálogo entre el Fantasma y Christine donde se revela que cada uno ha funcionado, de manera funcional pero poco cuerda, como la máscara del otro.

  ¿Y si hubiera una opción saludable?

  El artista, por ejemplo, se muestra en su obra.
 Unx no suele decir: "Esa es una pintura de Magritte", unx dice: "Ese es un Magritte". Como si se revelara la esencia del artista a través de su obra.

  Tal vez yo tuviera que adoptar una máscara así: una Madrugada, una Memoria, una Antumbra, Umbra y Penumbra o una de Vidrio Líquido. Incluso una Terpsícore...
  O, tal vez, tuviera que pedir ayuda y hacer una encuesta sobre lo que los demás ven en mí... porque, ¿no es eso una máscara: lo que los demás ven de unx?
  Es probable que deba intentar centrarme y dejar que rezume de mi propia piel, como algo surgido desde mi centro (sea eso lo que sea).

El Principio del placer (Retrato de Edward James)
de René Magritte (1937)
 Quizás deba ser una combinación de todo eso... o nada de eso en absoluto.

  La cuestión es que va a ser una trabajo duro y, cuando lo logre, va a mejorar la calidad de mi vida y la de que quienes me quieren.

  Es curioso que en Comfortably Numb, Guilmour y Waters hayan puesto una frase que también da vueltas y vueltas en mi cabeza.
  Primero lo hizo entre lágrimas, como una manera de defenderme: pensaba mostrar lo que no era, a ver si así dejaba de recibir guantazos gratuitos sólo por ser yo mismx.
  Ahora, entre risas, la veo como una manera de superar esos escollos diciéndoles a quienes me agreden: "This is not how I am"... Y es que No es así como soy porque ustedes son incapaces de verme tal cómo soy, tan sólo me ven con las imágenes producidas por unos ojos cubiertos de espejos internos. Ojos que les muestran versiones de ustedes mismxs: de sus proyecciones, egos, miedos... pero no de mí.
  En cuanto a quienes me quieren, ellxs saben qué soy y qué no. Y reconocen que, como toda persona, hay mucho más que lo que ven en mí. E incluso lo harán cuando me vean con una máscara reveladora.

  Espero que mi futura y primera máscara sea mi tarjeta de presentación y sea una digna de mí y de los que me quieren... Desde ya, toda ayuda será bienvenida.

  Gracias.


domingo, 20 de enero de 2019

2018 en números. 12 publicaciones y 5 países


Y como ya han empezado las publicaciones del 2019, es hora de ver todo lo publicado en el 2018...

A veces es necesario detenerse a mirar y ver cuánto hay que agradecer. Y, en el 2018, fue mucho.

Si hago un recuento directo, son 12 publicaciones en total. Incluyendo 1 libro (novelette), 7 cuentos, 3 artículos y 1 prólogo a una novela de luxe de Cristina Jurado (Bionautas). O sea, a un promedio de una obra por mes.

Lo más sorprendente son los diferentes países en donde fue mi obra, gracias a magníficos editorxs y geniales editoriales: España, Argentina, Bulgaria, Estados Unidos y Gran Brretaña...

...Pero, sobre todo, gracias a increíbles traductores (que también son grandes escritores) y amigos como Lawrence SchimelFàbio Fernandes y Svetla Iosifova.


Todo mi agradecimiento a editorxs como Israel Alonso, Margrét Helgadóttir, Joanne Merriam, Cristina Jurado, Атанас П. Славов, Marcelo Huerta, Eduardo CarlettiNarciso Rossi y Arkaitz Arteaga.

A la gran dibujante (y escritora) que ilustró mi novelette Mariana Palova, así como a todos los ilustradores de las antologías.

Y, por supuesto a cada editorial y revista que confió en mi trabajo: Cerbero, Fox Spirit, Upper Rubber Boot Books, Supersonic, Axxón, La otra gemela, Алманах „ФантАstika“, Origen Cuántico, Cerbero Blog.

Y ESTA ES LA LISTA DE PUBLICACIONES

NOVELETTE

-Antumbra, Umbra y Penumbra, España, Editorial Cerbero, 2018. 


CUENTOS


-«Лебедитe», en ФантАstika 2018, (traducido por Svetla Yosifova), Алманах „ФантАstika“ #9, Bulgaria, 2018. 

-«El beso de una musa», en Mañana será diferente, La Otra Gemela Ediciones, Argentina, 2018. 

-«Fuerza laboral», en Cerbero blog, España, Octubre 2018.

-«Lakuma», en American Monsters. Part One, (translated by Fábio Fernandes), Margrét Helgadóttir ed., Fox Spirit Books, UK, 2018.

-«Liquid Glass», en Broad Knowledge: 35 Women Up to No Good, (translated by Lawrence Schimel), Joanne Merriam ed., Upper Rubber Boot Books, EEUU, 2018.

-«Los Románticos», en Origen Cuántico (blog), Bilbao, Febrero de 2018.

-«Máquina de mi alma», en Supersonic #11 (número especial, dedicado a Ursula K. Le Guin), al cuidado de Cristina Jurado, España, 08-2018. 

PRÓLOGO

-Prólogo a Bionautas de Cristina Jurado Marcos, Editorial Cerbero, España, 2018.


ARTÍCULOS

-«Elogio de la locura ficcional. O de cómo la ciencia ficción y el señor Delany nos liberan de la cordura», en AXXÓN, nro. 283, edición on-line, Argentina, Junio 2018.

-«La identidad del escritor en su laberinto» en Origen Cuántico, portal web, España, 14 de Septiembre de 2018.

-«New Weird: siempre es posible otra realidad», en Origen Cuántico, portal web, España, 06 de Noviembre de 2018.


Y, sí, esperé hasta este punto para agradecer especialmente a todxs y cada unx de mis lectorxs, muchxs de los cuales tengo el enorme placer de conocer (y algunos de los cuales ya podemos llamarnos amigxs) y otros a los que saludo desde el diálogo del texto que nos une.

GRACIAS.



lunes, 12 de noviembre de 2018

¿Por qué las reseñas son tan necesarias?


Ok, que si las reseñas son reseñas, que si son opiniones, que si son análisis, que no es lo mismo que crítica literaria... No voy a entrar en disquisiciones, no es eso lo que me interesa hoy comentar.

Creo que llegó el momento de hablar de esas personas que se toman su tiempo en leer el trabajo de un autor, pensar sobre él, ponderarlo más allá del gusto personal y realizar un comentario pormenorizado (y eso es relativo porque cada uno lo hace en al medida que quiere y puede) sobre la obra que eligieron.

¿Cómo se llama eso? ¡Es lo de menos! Lo importante es que esas personas hacen un trabajo gratuito y desinteresado, y más que nada honesto, sobre el resultado de lo que otras personas han construido invirtiendo sueños, trabajo y talento.

Los "reseñadorxs" (hay que elegir un nombre) cumplen una función esencial en el mundo de la literatura. No sólo marcan aciertos y desaciertos en las obras, no sólo ayudan a mantener la fe del escritxr en sí mismx, o destacan cosas que deberían ser corregidas, rumbos que pueden ser mejorados y que uno, como autor, no siempre ve, sino que dan a conocer una obra...

¡Si hasta tuve la suerte inmensa de que Diseccionadores de Novelas trabajar una de mis obras, con todo y un chat en directo (y aquí tengo que destacar un trabajo que sería necesario copiar íntegro y que me emocionó tanto como la charla "mano a mano" con cada uno de los diseccionadores, a quienes debería nombrar al completo pero me es imposible. Hablo del trabajazo de Denise Nader y su Platón Escher, Mira. Un eterno y grácil tren, el cual es un análisis literario soñado...)!

Ese trabajo no es simple propaganda, es mucho más, es el resultado de un esfuerzo de lectura que hará que muchas otras personas sepan que esa obra existe.

Sin la gente que reseñó mis trabajos, desde los que dijeron que alguna obra mía era prescindible, hasta el que afirmó que mi libro era un imprescindible (lo juro, usaron el mismo término base en clave negativa y positiva para referirse a mi trabajo), ellos hicieron que lo que escribo con tanta ilusión, esfuerzo, furia, amor, dolor y felicidad llegase a más manos de las que podía imaginar.

Insisto, no es publicidad, es estirar la mano y alcanzarles mi libro a otra gente, mientras se guiña un ojo, se frunce el ceño, o se esboza la más esperada y hermosa sonrisa.

Por eso, quiero agradecer a quieres han reseñado mis obras copiando algunas de esas frases (no todas porque, asombrosamente, son muchas) y poniendos los links a sus blogs y páginas originales. 
A ellxs y a todxs lxs demás: GRACIAS.




-(EL TREN) A simple vista, la premisa de esta novelette podría enmarcarse en la tradicional historia de ciencia ficción, pero Mira de Echeverría no se queda ahí, sino que rompe con la normatividad introduciendo personajes LGTB que aman, que sienten y respiran y que, en ningún caso, son estereotipos o exageraciones. El tren se convierte así en una obra referencia de la ciencia ficción de nuestros días, igual que Teresa P. Mira de Echeverría es ya una maestra del género en lengua española. Traslado aquí una frase que me ha encantado de su sinopsis y que creo que es la mejor definición de esta obra: El tren es “una fábula imprescindible sobre la otredad y la inevitable convivencia de lo diverso”. (David Pierre - A Librería, Portal Web de Crítica Literaria)

* * *

Terpsichore by Teresa P. Mira Echeverría (translated by Lawrence Schimel) published at Strange Horizons in October, tells the story of a lone woman on ship designed to pierce the veil between realities. Her sole companion is Piotr, a zombie of sorts, animated by the ship’s AI.
The boy was a kind of Schrödinger’s cat who would always remain animate so long as he never left the undifferentiated space of the ship. Within the Terpsichore, he would be alive and dead at the same time, and it was in that state that he had been possessed by the ship’s AIs almost half a century ago. A state that could be prolonged eternally.
Piotr’s role is ensure that Captain Levitanova, Stephana, remembers herself and comes back from the journey with knowledge gained by meeting other possible versions of herself from other branching realities. From the outset, there’s an uncanniness to Piotr that makes his stated purpose seem suspect. However, Stephana continues with the mission, allowing him to guide her to a meeting with multiple versions of herself, the result of diverging events and choices in their past. Each version of Stephana carries a code name, Salmon, Wolf, Panther, Swan, and so on. Some are war-like, some manipulative, some submissive, some seductive. Stephana, Salmon, the one who returns home, struggles with the other versions of herself. How can they be so different, and yet also literally her? What separates them from her? Is she capable of their violence, their cunning? In the end, Piotr opens up a world of larger possibilities for her, giving her a choice – who is she, and who does she want to be? The imagery throughout the story is striking, giving the narrative a dream-like quality. There’s a sense of the mythic, and the cosmic. Where does the line between self and other lie, the possible and the impossible? Perhaps they aren’t so impermeable after all. 

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-¿El tren mola? Sí, mola. Pero, ¿por qué mola?

Mola porque hay un tren gigante recorriendo un planeta inexplorado. Mola porque el tren está comandado por un tío raro e imprevisible. Mola porque hay un bosque de gusanos gigantes que comen mantarrayas voladoras. Mola porque la autora consigue expresar el encuentro entre las dos especies de una forma para nada antropomorfa. Y mola porque Teresa escribe muy bonito. (Blas Cabanilles - Biblioteca T. Blog Literario)

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-lo largo de Lusus Naturae nos encontraremos con pocos personajes dentro de un mundo complejísimo. No conoceremos a muchos más que a Simeón y Chaske y su extraña relación hijos-hermanos, que atraviesan la galaxia buscando el gen prometido; y un poco más adelante a Sarraillarotz, que también comparte una relación anómala con Chaske.
Los personajes se creen humanos aunque están lejos, temporal y genéticamente, de serlo. Por eso, durante las primeras páginas nos parecerán ilógicos y extraños, mientras no conocemos sus costumbres ni entendemos del todo la relación que guardan. Eso sí, esto también nos permite conocer unos personajes originales y únicos, no solo psicológicamente. Las pocas descripciones físicas que encontraremos de ellos los alejan mucho de ser seres antropomórficos, que se mueven de manera diferente a como estamos habituados y que no parecen a nada que hayamos visto hasta ahora. /.../
Creo que repetiré lo que dije sobre Embassytown, de China Miéville: no es un libro que recomendaría, pero no por su calidad, si no porque es necesario un gran esfuerzo consciente para meterse dentro de la historia. Puede que no la recomiende, pero sí intentaré vendérsela a otros lectores, convencerlos de que el esfuerzo merece la pena, de que se metan dentro de la nave sensible de Simeón y Chaske. (Laura Huelin - Canal Nostalgia)

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-(Diez variaciones sobre el amor) Este libro le ha hecho cosquillas a mi cerebro hasta que ha explotado en una fiesta de purpurina púrpura y masa cerebral. Y por ello se merece un 10. 

Ha trastocado mi vida al hacerme pensar en los relatos, ha alterado mi prosa y mi gusto literario.
Es, sin duda, uno de los mejores libros que he leído y leeré.



Si tienes dudas de si a ti te va a gustar vuelve al primer párrafo. Si el preciosismo barroco y que los géneros de fantasía y ciencia ficción se junten no te gustan este no es un libro para ti.
No hay explicaciones con sentido. 


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-“Los reyes muertos”, de Teresa P. Mira de Echeverría. Es un texto que mezcla de forma sublime muchos géneros. Por un lado, hay un poco de ciberpunk con una pizca de surrealismo. Por otro lado, se recrean la nostalgia y los miedos de la infancia ligados al lado más oscuro de la política. Es un relato de gran belleza que encierra dentro lo más horrible. (Gema Moratalla - Libros en Vena)

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-Voy a empezar haciendo una declaración categóricamente subjetiva: Teresa Mira de Echeverría es una de mis escritoras contemporáneas de ficción favoritas. Su prosa está tan llena de texturas que es imposible no perderse en la cantidad de ideas, emociones y estímulos sensoriales que nos tira a la cara en cada cuento. Para los lectores asiduos a escritores de un estilo recargado pero no denso y en narraciones cuyo núcleo conflictivo conlleva un giro ¿Original? De una situación común y corriente, Teresa puede tomarte de la mano y combinar de una manera bastante Borgeana un sinfín de percepciones, nombres y situaciones mientras te cuenta conflictos sumamente íntimos de personajes que a veces son tan inhumanos que devienen en personas comunes. (El Negro Viglietti - Ex libris)

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-No, no voy a hablar de cada uno de los relatos. Es más, no voy siquiera a mencionarlos (aunque hay varios que me parecen de 10 para arriba). En vez de eso, voy a hablar de algo que sí que controlo, de música. Vamos a ver si me sale algo parecido a una analogía...

Los relatos de Teresa no son ni Mozart, ni Beethoven, ni siquiera Wagner. Tienden más a Shostakovich, Prokófiev o Bartok. Es decir, tal vez no sean para un público "standard", pero el que se atreva a sumergirse en ellos, como se podría decir de los compositores que he mencionado, no va a poder salir con facilidad.

Por eso no me atrevo a decir nada de ninguno de los relatos, te pueden gustar más o menos, pero es como si List tocara una obra de Rachmaninov; ver, oír, callar y aplaudir al final.
  (Arkaitz Arteaga - Origen's Reviews, GoodReads)

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Antumbra, umbra y penumbra no es una obra sencilla, como no lo es nada que haya leído de Teresa P. Mira de Echeverría. Como ya dije en mi comentario en Goodreads, tanto El tren como Diez variaciones sobre el amor (sobre todo esta última, que me dejó con un vacío existencial que me impidió leer durante bastantes días) dejaron el listón muy alto, y puede que la novelette que comento hoy no sea tan brillante, pero es igualmente necesaria y poderosa. Lo he dicho en varias ocasiones y lo repito: todo lo que escriba Mira de Echeverría merece la pena leerlo. /.../
Debéis leer a Teresa P. Mira de Echeverría. Antumbra, umbra y penumbra es una obra perfecta para introduciros en su universo, un universo literario tan poderoso que os hará sentiros minúsculas ante la oscuridad de sus futuros e insignificante ante el significado del amor como algo efímero y eterno a un mismo tiempo.

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-Conclusión, una novela corta que me ha enamorado, sobretodo gracias a los dilemas que plantea. Se normalizan aspectos en las relaciones entre los personajes que tristemente hoy en día aún no lo están. Las descripciones que la autora hace del mundo te enamoran, tratando con gran respeto y amor el mundo animal y natural. Y el final, ¡Que final! Un final que sinceramente hace que como lector te replantees todo lo que acabas de leer. Hacer especial mención a los “Trazadores”, que si conocéis la obra de H.P. Lovecraft of volará la cabeza. 

En definitiva, recomiendo encarecidamente la lectura de “El Tren”. Sin duda estaré expectante a nuevas publicaciones de Teresa P. Mira de Echeverría, una autora que me ha sorprendido mucho y que parece que tiene una chistera que no tiene fondo. (Tonet Capdevila Piro @Fixtone - Estación Niebla)

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"Terpsichore" by Teresa P. Mira de Echeverria, translated byLawrence Schimel (7736 words)


This is a strange story about possibility, about self, about exploration and destruction and service. In it, an engineer named Stephana is part of a project to explore the universe. All while not leaving the skies above St. Petersburg. To do that she is inside a ship with a vast artificial intelligence (well, artificial intelligences, really) that have been wrapped around the dead body of a boy, Piotr. And Piotr manages the experiment that will bring different Stephanas into the ship they share, different versions of Stephana from different realities, different probabilities. All in some way doomed to die because there is only one of them that can return to their reality. The rest are supposed to move on, to venture forth, but even that is complicated by what happens and, well, shit gets real, people. Shit. Gets. Real. [SPOILERS] I love the way the story explores the idea of possibilities, the idea of identity. That all these different people are the same person and are so different. Most female but not all. From the same parents but kinda sorta not. I just love how open the story is about showing how each version of the character is completely valid, that there is no lesser variant. No variant at all, really, because they are all equally so. It's a great moment to realize that this boils down to something much less speculative, that each person is no more variant than another, that everyone just is, is valid and their own person and real. It's a powerful story and one that delves into some dark and complicated waters, bringing Stephana into this strange world where everything is ending, where everything is combining, where it's hard to feel the hard edges of reality. And ultimately it's about dissolution and about seeing beyond the rather arbitrary divides we construct to Other people. It's about those things falling away and self and chance merging into something frightening but beauty. Alive with the truth that it is fear that keeps us apart, that keeps us from understanding each other, from being able to interact as true equals. An incredible read!


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No suelo prodigarme mucho últimamente en reseña, pero con este libro sin duda me apetecía hacerla. Quizás sea porque leyendo este libro me he sentido cómodo, me explico, es de esos libros que te envuelven tanto que acabas introduciéndote de lleno en el mundo que te propones sin que apenas te des cuenta. Y es que la capacidad de Teresa es sin duda la de proponerte un universo que aunque a priori lo desconoces cuando te introduces en él te suena a familiar, aunque también he de decir que quizás en mi caso venga propiciado porque uno de sus relatos en otro de sus libros, "Diez Variaciones sobre el amor", compartía el mismo universo, y si no lo era, se asemejaba bastante. Aparte, el ambiente onírico que crea la novela atrapa de principio a fin.
Pero más allá de ello, la obra goza de un gran lirismo. Las palabras te van meciendo y conduciéndote a través de la historia sin que apenas te des cuenta. Además, otra de sus grandes virtudes se halla en la gran variedad de significados que puedes sacarle más allá de la lectura superficial. Si algo  me suele gustar de una obra narrativa es que resulte poética, es decir, que cada cuál la interprete de una manera distinta o incluso la misma persona la encuentra diferente cuando la revisita.
Si a todo estos elementos le añadimos una portada magnética en un edición cuidada de la editorial Cerbero es difícil resistir la tentación de no comprarlo. 

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  • Memoria de Teresa P. : Excelente 
    • Un cuento onírico y de buena factura. Una historia clásica y bastante previsible, que respira toques que recuerdan a Dune de Frank Herbert con los Freeman y también de Crónicas Marcianas de Bradbury. En este cuento de amor eterno juega con maestría y combina como pocos temas tan fundamentales como el amor, la sexualidad y el tiempo y el destino  si fuera realmente vislumbrado como afectaría a las personas dichos destinos. Siempre me gustan estos cuentos que resumen en ellos mismos lo que podría ser una novela de 1000 páginas en una historia cerrada y sin complicaciones, al grano, repleta de posibilidades solo mencionadas para que el lector deja volar la imaginación. Me gusta mucho descubrir una frase regalada por el autor  que podría ser una mina de posibilidades y que por si misma explotaría un mundo narrativo nuevo o una historia propia. Ramas y posibilidades.  Es un presente del autor que deposita una pequeña joya en nuestras manos.  Una excelente ejecución para un excelente cuento. (Mon - Enclavepublica)

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-Most interesting of all, to me, is how much Memory makes me think about a famous novella (Death in Venice) by my favorite author of all time (the German writer Thomas Mann). Mann’s story, too, explores desire and “unconventional” love and its connections to art, memory, and death. Unlike Memory, though, Death in Venice despairs for a world in which love isn’t policed and bounded. De Echeverria’s story, in its lyrical and ultimately positive portrayal of non-binary, expansive love, seems like the answer to Death in Venice‘s question.
Memory would work wonderfully expanded into a full-length novel, since it seems so compressed in its current form (jumping ahead over years, etc.). Nonetheless, de Echeverría offers us a unique vision of human evolution- both biological and social- and she does this with lyricism and grace. (Rachel Cordasco - Speculative Fiction in Traslation)
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De todos es sabido que soy un fan de Teresa P. Mira de Echevarria, me gusta lo que escribe esta autora, es más en esta web hemos publicado un par de cuentos suyos y la novela corta Lusus Naturae. Y con este libro solo ha conseguido que nos hagamos mas fan suyos. /.../

Toda la novela es como un sueño, el planeta parece sacado directamente de éstos, los nativos del planeta tienen un toque onírico muy fuerte, al no salir nada más que en la segunda parte de la novela me parece muy acertado.

 En general es una novela corta para leer tranquilamente y disfrutarla, no se parece a nada que hayáis leído antes, salvo a las de Tera P: Mira de Echeverria :) 

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- (EL TREN) Algo que me gustaría destacar de la prosa de Teresa Mira es que es capaz de sumergirte en un mundo extraño y lleno de estructuras y situaciones difíciles de imaginar, describiéndolas con suficiente poesía pero sin excesivas florituras para hacer ese mundo cercano y comprensible para el lector. Un mundo que además resulta muy bello y realmente dan ganas de visitar o, al menos, de poder ver con los propios ojos. Además sorprende que en una historia tan corta se puedan tocar tantísimos temas como pueden ser la enfermedad, la muerte o las relaciones entre distintas culturas sin que resulte sobrecargado.
No puedo decir más que cosas buenas de esta lectura. ¡Si me duró apenas dos días! Es cierto que no es un libro muy largo y se lee muy bien, pero realmente se me hizo muy corto y lo disfruté muchísimo. Iba predispuesta a que me gustase por todo lo que prometía, pero es que realmente vi cumplidas mis expectativas. Conecté muchísimo con el estilo de la autora, poético y descriptivo, pero sin que por ello se hiciera aburrido o dejara la acción a un lado. He sentido muy cercanos a los personajes y a sus dilemas morales, y me ha encantado que el tema de las relaciones estuviera tan presente en la trama. Además, me ha encantado descubrir el mundo que Teresa Mira crea en estas páginas y cuando terminé de leer me quedé con ganas de saber más al respecto. Por todo eso lo recomiendo muchísimo. Vale mucho la pena. (Anna Roldós - La Nave Invisible)
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-A su imagen”, de Teresa P. Mira de Echeverría. Esta autora abría la antología Alucinadas, que también he reseñado en esta web, con un relato (“La Terpsícore”) que me gustó mucho. “A su imagen” está al mismo nivel. Relata la relación, en un exoplaneta, de un colono humano con una mujer de otra raza (dejémoslo ahí porque decir  más sería revelar demasiado). El cuento es intenso y va dando giros que atrapan al lector. El final, sin embargo no me ha gustado tanto pues se resuelve de forma muy rápida y me ha resultado demasiado enigmático. Lo mejor del relato es el aspecto tecnológico que muestra: una perfecta metáfora de la hipocresía de nuestra sociedad en el que manda la imagen externa de las personas. (Gema Moratalla - Libros en Vena)

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-Por esta razón, si no os importa, trataré de exponer modestamente aquellos que me atrajeron y donde encontré más interés personal. /.../
En “I’m deranged”, de Teresa Mira de Echeverría, un soldado retirado adquiere un ente artificial femenino y comienza así una relación de tintes lisérgicos, al mismo tiempo que una particular comunión consigo mismo. (José Andrés Hidalgo - ngc 3660)

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I’m deranged de Teresa Mira de Echeverría
¿Ciencia Ficción? ¿Filosofía? No lo sé, tal vez una mezcla de ambas. Un relato que se aproxima a lo que estoy leyendo últimamente y que te hace reflexionar sobre las personas desde un envoltorio de Ciencia Ficción que más que dura, es complicada. Me ha encantado.
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-Los reyes muertos, de Teresa P. Mira de Echeverría, es un relato cargado de simbolismo, en que cada elemento oculta su significado real. Una tiranía gobernada por tres reyes muertos, donde se castiga la posesión de ciertos documentos y libros, donde las desapariciones están a la orden del día, donde los niños son entregados a otros… Muy fantasioso, piensa el narrador cuando el «abuelo» le entrega la burbuja que encierra esa historia. Otra más entre sus cuentos de brujas y relatos de miedo. Así que, más preocupado por mostrar las marcas de sus ropas, sus bebidas y complementos, no va a dar demasiado crédito a lo que la burbuja encierra. Pero quizá debiera haberlo hecho. La realidad convertida en dolorosa fantasía, los fantasmas del pasado intentados exorcizar mediante un brillante ejercicio literario, un tema doloroso que todavía busca respuestas. (Santiago Ga Soláns - Sagacomic-Lothlórien)

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-Diez variaciones sobre el amor es una creación impactante sobre el amor y sus distintas dimensiones, es un nuevo territorio hacia diez oportunidades de descubrir el amor y de descubrirnos a nosotros mismos. La tremenda imaginación de la autora se desborda en cada relato, en cada línea incluso, proponiendo varias inmersiones en un concepto tan antiguo y poderoso como es el amor. Los diez relatos nos harán ir y volver desde la ciencia ficción pura, pasando por lo híbrido entre lo futurista y lo New Weird, el intimismo o la búsqueda de la identidad. Así, la novela breve y el relato se dan la mano en este compendio barroco, preciosista, bello, explosivo, donde quien lee acaba siendo víctima del éxtasis creador y, a su vez, parte indispensable de la propia obra.
Relaciones intersexuales o inter-especie, amor entre clones, criaturas alienígenas, relaciones familiares… los extraños caminos del amor expresados en términos sutiles o extremos, extraños, incómodos, inmersivos. De hecho, los diez relatos de la antología son tan distintos entre sí que no puedo hablar de ellos sin hacerlo de forma individual. /.../  
En conclusiónDiez variaciones sobre el amor es poesía hecha relatos. Una mezcla de ciencia ficción y amor a la que su autora ha sabido imbuirle magia en cada línea que nos ha regalado. Dentro de los diez cuentos se respiran contextos amorosos de todo tipo: auto-amor, amor entre clones, amor entre especies, entre seres híbridos y humanoides, ilusión amorosa… Y mucho más. Pero, a parte de abordar temas muy difíciles de encontrar en la literatura de cualquier época y que a la vez demuestran una imaginación tremenda de su autora, Teresa nos desborda con un sencillo mensaje que llena toda la obra y que nos hace sentirnos identificados: la inevitable complejidad del amor. El amor siempre es difícil, y con metáforas muy potentes y, en su mayoría mágicas y futuristas, los relatos de Teresa P. Mira de Echeverría nos lo enseñan en esta antología. Si prestamos atención a la obra, además, y abrimos nuestra mente mientras paseamos por unas historias que son en ocasiones más o menos complejas, pero siempre de una calidad narrativa y de un detallismo destacables, extrapolaremos a la vida real y a nuestro tiempo lo que describen sus líneas, todas ellas simbólicas. Una joya de la literatura de ciencia ficción de habla hispana. Un viaje necesario para cualquier lector dispuesto a dejarse fundir por el estilo barroco, la fantasía, la ciencia ficción y la experimentación literaria.
Valoración: Imprescindible
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Pues, eso... gracias de todas las maneras que puedan imaginarse por todo el bien que me hacen como escritora y como ser humano, y por el bien que hacen por tantos y tantos esxritorxs.





jueves, 31 de mayo de 2018

Cómo ser un auténtico mago... ¿De Blog a Diario de Reflexiones?




Quizás...
Bueno, en el fondo, un blog de escritor es eso; a menos que sea sólo un blog profesional o un medio de propaganda. 
Okis, hagamos de todo un poco. Entonces...

Los que no están familiarizados con la maravillosa serie The Magicians (basada libremente en la trilogía de Lev Grossman), con todo su perfecto cinismo y su inmensa profundidad, espero que capten esta idea igual... Sino, véanla, se van a sorprender...

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Básicamente, más allá de la magia y la crítica a los libros moralistas de fantasía y a la visión ingenua de la vida, etc., la serie trabaja una idea:

"we are all fucked in our own way..." pero eso no es excusa de NADA.

En uno de los más recientes capítulos de la tercera temporada, los miembros de este grupo heterogéneo de gente que, como toda gente, por momentos parece coincidir y por momentos parece querer salvarse a costa de lo que sea; se ve obligado por fin a actuar como un todo. No como un grupo, sino como un cuerpo, como seres que se aman y no que simplemente se toleran. Se ven obligados, en el peor instante de cada una de sus vidas, a pensar en los demás antes que en sus propias salvaciones... obviamente sabemos cuál es el mensaje: justamente, esa es la única manera de salvarse, o sea, tendiendo una mano al otro. 
Algo llamado más o menos "amor".

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"...'Cause love's such an old fashioned word...

Y en ese punto... ¡Exacto! El capítulo, como está de moda últimamente, se convierte en un número musical.
Pero esta vez la elección casi superficial genera un efecto sorprendente, porque no podrían haber elegido un mejor tema para un episodio tan complejo como Under Pressure. Y con la bendición de un hermoso David Bowie desde el póster de A Reality Tour.

Y entonces, mientras miraba ese cover a veces excelente, a veces bien y a veces mediocremente cantado, pero que en conjunto queda estupendo; me di cuenta que estaba llorando.
Pero llorando en serio. "A moco tendido" como suele decirse. Nada de una lágrima cayendo, como novela rosa. Llanto de verdad, incluso me escuché sollozar como hacía mucho que no lo lograba. Tenía miedo que un vecino viniese a ver qué me pasaba.
Poco a poco fui cayendo en la cuenta de qué cosa me había emocionado tanto y quedé sorprendida. Lo que me había tocado hasta la médula era esa idea de la posibilidad de una amistad verdadera capaz de existir entre gente muy pero MUY imperfecta. 
Como todos nosotros. Como yo.


Crecí en una isla... No en una isla claro, pero cada vez me doy más cuenta que era una "isla" en lo más esencial de la palabra.
Desde chica, gracias a Olga y Héctor (mis padres), el amor y la ayuda mutua eran lo central.
El conocimiento, el arte, la solidaridad, los ideales defendidos a toda costa... Todo eso era el pan de cada día.
Y yo no era tampoco una persona que saliese mucho de casa. Más bien era la clásica ermitaña medio nerd, medio geek, "ratón de biblioteca" (en esa época soñar era más que suficiente..).

Cuando puse un pie en el mundo (o, más bien, cuando el mundo vino a golpear mi puerta hasta tirarla abajo) me dí de bruces con la realidad, como dicen los escritores versados, y me pegué el porrazo de mi vida. Un golpe cuyo cimbronazo todavía hace que me castañetee la quijada aún hoy.
Salí afuera del modo más ingenuo posible y recibí lo obvio. Porque cuando uno se entrega totalmente a un desconocido esperando que el otro retribuya en la misma medida, o se acierta con un milagro o las fuerzas de torsión te hacen pequeños pedazos... 
Bien, fueron pequeños pedazos los que tardé años en reconstruir. Incluso cuando me armaba, alguien se aprovechaba de mi antigua experiencia para darme donde más me dolía. Me sentía alguien muy especial: el blanco perfecto de los manipuladores. O sea, una pel*tuda.
Personas indignas de mi cariño de tan oscuras que eran (no sabía que podía haberlas, no podía creerlo); personas tan dañadas o lastimadas que reaccionaban como animales acorralados, a los zarpazos; personas acostumbradas a tomar y engañar y rapiñar, como un personaje de Dickens, tratando de sobrevivir sin importarle a quien pisaban por el camino o a quien usaban; personas que te juraban en falso lo que vos prometías en serio y te dejaban justo en la estocada; gente incomprensible que cuando intenté ser yo misma y darme a conocer o simplemente ofrecer mi punto de vista, me acusaron de "divismo" sin darme opción a defensa alguna; falsos maestros que robaban mi magro tesoro mientras me vendían por años oropeles sin valor... Todo eso y más.

Pero también me di cuenta de mi inmenso error.
De todo lo que yo había hecho mal.
De que mi mapa desactualizado debía ser modificado, simplemente porque mi mundo había cambiado hacía mucho tiempo ya.

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..."Toto, creo que ya no estamos en Kansas"...

(pero tampoco en Oz)

"So goodbye yellow brick road
Where the dogs of society howl /.../
Oh I've finally decided my future lies
Beyond the yellow brick road"
(gracias, Elton John)

Yo estaba poniendo mi amor propio en manos de otros. Y esperaba injustamente que ellos hicieran lo mismo. 
No entendía que ese vaciarse el uno en el otro, sin red de seguridad y totalmente gratuito, sólo sucede en contadas ocasiones. Y que se llama AMOR con mayúsculas.
Y esa ocasión llegó. Mi Guille. El único que dio la talla y la superó, y lo sigue haciendo.

¿Y los amigos?
Ahí empezó el milagro... Sin darme cuenta, un día (hoy, más precisamente) percibí que estaba llorando porque escuchaba Under Pressure cantado por un grupo de magos que han perdido su magia, que tienen problemas de vida o muerte que los absorben en sí mismos, que tienen talentos maravillosos y mezquindades evidente, pero que por un momento fueron capaces de dejarse un segundo a un lado a sí mismos para pensar en el otro... Y en un bien mayor...

Y me di cuenta que lloraba porque, de a poco, había empezado a reconciliarme conmigo mismx, a quererme sin esperar que otro lo hiciera primero, a quererme porque sí, porque existo, porque lo merezco como todos los demás; y porque me di cuenta que más allá de todas mis jodidas cosas y problemas, había gente que estaba dispuesta a dejar de lado sus jodidas cosas y problemas, y a quererme, ayudarme, apoyarme, sonreírme a su modo, como le sale, sin que yo haya hecho nada por merecerlo... porque sí... porque son valiosas...

Creo que me di cuenta que la amistad no es ese ideal de película ochentosa, con chicos que pasan un verano que transforma sus vidas, o esa propaganda mediocre donde un grupo de adultos se juntan a tomar una cerveza por los viejos tiempos. 
La amistad es algo mil veces más profundo que todo eso, es MAGIA en el más milagroso y alquímico sentido, y depende exclusivamente de una cosa: tu crecimiento personal. 
Porque es algo que no se entiende, se da o se percibe sino hasta que uno empieza a madurar. Pero a madurar de verdad.


Viendo este video supe, sin lugar a dudas, que tenía más amigos de los que pensaba, sólo que no me animaba a verlos. Que incluso yo era uno de esos amigxs.
Y que muchos habían estado ahí, detrás de los mascarones de proa de la hipocrecía ajena, esperando en silencio a que yo los reconociera; o que habían surgido de pronto, de la nada, como un gratuito rayo de sol entre las nubes. 
Ahí están, con sus grandezas y problemas, lejanías trasatlánticas o mesoamericanas y sus cercanías de café y risas en la mesa del comedor, con sus silencios y sus propias formas de expresarse, con sus muchos meses sin contactarnos o su compañía constante... pero que al fin... DE UNA BUENA VEZ... hacía mucho tiempo que ya no estaba sola...

Y que podía ser yo. No porque no me juzgasen, sino porque eso es lo de menos. Porque sin el otro no hay realización y sin uno mismo, tampoco. 
Gracias por mostrarme todas las caras que puedo tener en el espejo de sus mónadas (a lo Leibniz).
Ahora me es más fácil reconocerme.
Ahora me es más fácil escribir.
Ahora me es más fácil mostrarme sin miedo y ser plenamente libre.

Gracias, amigxs.



(No sé realmente si a alguien le interese esto. El que lo leyó y llegó hasta aquí y dijo "WTF?", lo siento. El que sacó alguna conclusión propia ajena a todo lo mío, BRAVO. El que sabe que es mi amigo... gracias. ¿Por qué hacer público esto? Bueno, quizás porque ya es hora de que deje de estar dentro de la ostra y salga afuera. La vida está tanto afuera como adentro y no pienso vivirla a medias.)