miércoles, 15 de enero de 2020

Descubrir el propio proceso de escritura


Es interesante cuando, de modo súbito, las cosas cobran sentido.
Aristóteles describía a esta intuición súbita como un chispazo, un instante de tiempo fugaz durante el que podemos ver el mundo como lo ve un dios.
Una alumna mía lo denominó, muy acertadamente durante un final de "Teoría del conocimiento" (una de las materias que impartía en aquel entonces en  Filosofía), "hacer click".
Click sería aquí la onomatopeya que mejor nos evoca el hecho de que algo ha encajado en el sitio donde debía ir. Como la pieza de un rompecabezas ininteligible que, de pronto, hace que todo el paisaje cobre sentido.
La visión del dios podría interpretarse como el modo en el que el sentido oculto y total de una cosa o situación se revela como algo evidente y claro ante nuestra mente.
Estas cosas nos suelen pasar cuando menos las buscamos: al ducharnos, en la cola del mercado cuando vamos a comprar tomates, mirando fija y decididamente nada...

Telekinesis Test Subject On The Run by Antoine Collignon

Estaba en uno de esos clásicos menesteres que nada tienen que ver con escribir, pero que son los cimientos de toda historia, cuando de pronto me dije... "¡Así es como escribo!"
Fue como una revelación.
Claro que al no ser Einstein, probablemente haya descubierto algo que hace miles de años ya fue descubierto por primera vez... pero qué importa, ¡es mi descubrimiento personal!

Y esto tiene que ver con el proceso de escritura.
Hay muchos autorxs que escriben a partir de una idea.
La idea es maravillosa. Puede ser simple o compleja, pero es el corazón de la historia que se va a narrar. Todo lo demás crece a su alrededor, tal como un organismo en desarrollo. Es un estilo de escritura que crea historias que nos dejan boquiabiertxs. Historias que nos abren a la maravilla que esa idea encarna en la vestidura del relato.
Hay escritorxs que arman su historia con un método y , sobre todo, que remontan la corriente de la historia como salmones, desde la conclusión hasta el inicio. Este tipo de relatos son apasionantes, nos tienen en vilo, nos mordemos las uñas con cada página que devoramos. Son esas historias que queremos que terminen para descubrir su secreto, pero al mismo tiempo no, porque son demasiado buenas. Pueden o no ser de misterio, pero sostienen siempre una cierta sorpresa en el aire, no como golpe de efecto sino como clave de bóveda de un edificio que finaliza con el último punto.

Hay muchos otros otros modos de escribir... siguiendo un mapa, soltando la rienda de la imaginación sin freno alguno, etc., etc., etc.
Yo creía que pertenecía a este último grupo y estaba feliz.
Hasta que algo hizo "click" en un chispazo...

El actor Pico Alexander
Y resulta que, de pronto comprendí que no era así. Para nada.
(Y aquí pido perdón a las personas que me entrevistaron o pidieron consejo y les dije: bueno yo escribo a partir de golpes de imaginación, cruzando al azar esto y aquello, y viendo a dónde me lleva todo... en serio, entonces yo también me lo creía)
Hace unos momentos, y mientras me preocupaba por otros asuntos, descubrí mi "método"... y, si debía ser descubierto, es porque era totalmente inconsciente.
Surgió de darme cuenta qué otras cosas me movilizan. Qué otras cosas me entusiasman.
Investigar, la filosofía, la ciencia, el proceso de crear y un largo etcétera.
Entonces vino el flash (sí, seguro que muchos van a decirme que acabo de descubrir el chocolate... pero ténganme piedad, para mí sí que es un descubrimiento).

Me di cuenta que el inicio de un relato (corto o largo) nace de un gusto estético: imagen, sonido, frase, incluso idea, pero contemplada estéticamente. Y luego veo cómo se genera un conflicto en ese nudo que se genera con la mezcla. Algo que me suele parecer azaroso, pero ya dudo que lo sea.
Nunca sé cómo va a terminar mi historia no porque deje que aflore el inconsciente, sino porque no sé cómo se resuelve el conflicto que planteé al inicio.
Es más, los primeros intentos de resolución suelen generar conflictos secundarios. Uno, dos, muchos más. Luego empieza el proceso de solucionar ese gran y bello lío que armé.
Desarmar la madeja que mezclé a propósito.
Entonces comienza el mismo proceso que en una investigación: diferencio los símbolos, veo las coincidencias sincrónicas, detecto los procesos estructurales y busco cuál sería el modo en que lo narrado hasta el momento cobraría sentido al tiempo que solucionaría el conflicto-eje.

¿Vieron que no era nada nuevo? Pero sí lo es para mí.
De pronto, todo el tiempo invertido en otras cosas que yo creía que no tenían más que una influencia accesoria o de trasfondo o de material de contenido, se despliega como algo estructuralmente más profundo, como un patrón de creatividad.


Si pienso en Madrugada, mi última novella publicada, me doy cuenta del gatillazo inicial, que es como tirar ingredientes a un bol y trabajar para que salga algo no sólo comestible, sino delicioso (cosa en la que ayuda muchísimo la asistencia de amigxs, lectorxs beta y editorxs... en este particular caso, mi gratitud a mi amor, el escritor Guillermo Echeverría, a la gente del viejo grupo de hermanxs ya desbandado: Los Clanes de la  Luna Dickeana, y por supuesto a Israel Alonso por confiar como nadie y a Irene Morales por amar como ninguna otra persona el texto y ayudarme mogollón a pulirlo):
-Una escena de un amanecer sacada de Black Rain de Ridley Scott que queda grabada en mi mente y con la que me encuentro, en persona, miles de veces en mi juventud.
-La idea de un ser alienígenx que tiene que convivir y comunicarse con nosotros.
-Un par de sentimientos que andaban jugando conmigo el día que empecé a escribir el relato.
-El diagrama de evolución estelar que nos hacían memorizar en Astronomía, el viejo H-R (Hertzsprung-Russell).
-Un tipo que siente que ha sido siempre una promesa de grandes cosas, pero que nunca ha desarrollado la vida grandiosa para la que estaba destinado.
-Mi idea filosófica y muy personal de lo que es el AMOR, así, con mayúsculas.
-Las canciones de Cream y mi admiración por Jack Bruce.
Luego vienen las líneas que unen esos elementos y que, con su sola presencia, ya crean conflictos... Cómo personalizar elementos no-humanos como las estrellas, cómo hace un mundo New Weird con simbolismo autocontenido, cómo relacionar a los personajes...
Y cada vez que solucionaba uno de esos conflictos se abría una brecha: ¿cómo manejo la luz?, ¿qué apariencia tiene tal o cual lugar o cosa?, ¿por qué este personaje se está comportando así?, ¿de dónde se me ocurrió hacer esto... cómo lo explico ahora?
Entonces empiezo a investigar, a corregir, a unir cabos, a seguir huellas y, cuando quiero darme cuenta, un día grito. "¡lo tengo!" y escribo el final de un tirón...
He ahí mi proceso.

Bueno, que es un gozo inmenso descubrir cómo muchxs escritorxs crean su estilo de narrar, pero... ¡que es una fiesta de felicidad el día que te das cuenta que, sin quererlo, tenías un método!
Ahora, a poner el práctica ese método que funciona, como suelen decir los cultores de un arte o un deporte que exige especial disciplina: "por sí sólo y como si tuviera mente propia".

Sunshine Of Your Love - Cream (1968)




domingo, 29 de diciembre de 2019

El balance del 2019... HIPER FELIZ


Como todos los años unx se pone a hacer balances. Y, la verdad, es que realmente es un momento feliz... novelettes, antologías y revistas internacionales... más de media docena de proyectos en puerta para el año que viene... y, la guinda del postre: un Premio Ignotus 2019 al mejor Artículo.


Y esto, por muchas razones (y no es por orden de prioridad sino porque no nos queda otra opción que hacer una lista):
Por poder dedicarnos a hacer algo que nos apasiona y sin lo cual no podríamos ser... y que se lo debo, en inmensa medida, a mi compañero, amigo, esposo y coéquipier de existencia y escritura.
Por contar con el apoyo de tantos amigxs cercanos y de todo el mundo.
Por la confianza de los editores, la cual es impagable.
Por lxs lectores de todas partes que siguen interesándose por mi obra y a los que siento a mi lado.

Este fue otro año en el que pude publicar una novelette (otra más, gracias a Editorial Cerbero), Madrugada, pero con un plus. Esta historia fue escrita mucho antes de que se "formara" (algo que, en realidad, siempre está sucediendo) mi estilo?, lineamiento?... como quieran llamarlo. Así que es una historia fundante, en cierto punto, un inicio. 
En su momento fue trabajado por un grupo de gente, mucha de ella amigxs (algunxs que lo son hasta hoy y que lo serán siempre, otrxs que, bueno, cada unx tomó sus decisiones, algo perfectamente lícito, y nuestros caminos divergieron). Este año esa misma historia, luego de ser sostenida por mucho tiempo (algo impagable en un editor) fue re-trabajada, diríamos que sufrió una metamorfosis, de la que Irene Morales e Israel Alonso, lograron extraer una verdadera mariposa.

Hace unos días, el Gran Maestro de la Ciencia Ficción (y no sólo por título, sino por derecho propio), Samuel Delany, contaba que a cincuenta años de una de sus historias más importantes, al menos una de las que más me ha marcado en mi vida, como lo es "El tiempo considerado como una hélice de piedras semipreciosas" (ganador de premios e incluido en innumerables antologías de la Mejor CF), recordaba todo el esfuerzo invertido y las múltiples capas que posee tan sólo en su primera página... pero cerraba su hermoso raconto comentando: "I wonder, almost fifty years after it was written, whether or not anyone still finds it of interest today." ("Me pregunto, casi cincuenta años después de que fue escrito, si alguien todavía lo encuentra interesante o no".)
WOW, que un escritor se pregunte si una obra que marca un antes u un después en la literatura en la que se inscribe, todavía sea de interés, es la muestra más acabada del amor y la humildad del verdadero gran escritxr... ese que unx aspira a ser.

También este fue el año donde pasaron cosas increíbles...

Mi participación, con cuentos o artículos, en grandes antologías:

-«Madre Patria», en ProyEctogénesis. Relatos de la matriz artificial, de
Editorial Enclave de Libros, España 2019.

-«Muchacha-Kraken», en una antología horizontal, fruto de varios años de trabajo con colegas escritorxs de varias partes del mundo, Pasadizo a lo extraño. Antología New Weird iberoamericana, de Exégesis, Bs. As., Argentina, 2019.

-«The Dead Kings», en The Dark Magazine #50, (traducido por el genial David Bowles) de Dark Magazine, USA, July 2019. 

-«Los reyes muertos», en América fantástica. Panorámica de Autores Latinoamericanos Fantásticos del Nuevo Milenio, de Huso Editorial, España, 2019.

-«Terpsichore», en Sunspot Jungle: The Ever Expanding Universe of Fantasy and Science Fiction. Volume Two, (con la muy buena traducción ya realizada de Lawrence Schimel), de Rosarium Publishing, USA, 2019.

-«La mirada expuesta: Un ensayo filosófico-simbólico en base a Los embriones del violeta de Angélica Gorodischer», en Infiltradas: Reflexiones sobre la narrativa de género desde la perspectiva de género, de Palabaristas Press, España, 2019.

-«Los cisnes», en la antología PRÓXIMA, 10 años, de Ediciones Ayarmanot, Argentina, 2019.



Por las que tengo que agradecer a muchxs personas involucradas (grandes amigxs entre ellxs): Lola Robles Moreno, Cristina Jurado, todoxs los compañerxs de la Antología New Weird Iberoamericana, Pasadizo a lo Extraño (Israel Alonso, Federico Andrés Caivano, Marcelo Cardo - Lex, Tatiana Carsen, Rolando Jorge Condis-Rolcon, Facundo E. Córdoba, Matías Alberto D'Angelo, Fabio Fernandes, Cristina Jurado, Roxana M. Lozano, Mariela Pappas, Adrián Marcelo Paredes, Pedro Paunero, Ramiro Sanchiz, Isabel Santos, Verónica Vázquez, Sebastián Cabrol (artista de tapa) y mi amor Guillermo Echeverría), David Bowles y Silvia Moreno-García, Mariano Villarreal, Bill Campbell, el equipo editorial de ayarmanot, y muchxs más.



Y, claro está, El Premio Ignotus 2019 al mejor artículo (¡mi primer Ignotus!) analizando un subgénero o cosmovisión al que me dedico y que me apasiona como es el New Weird, con: «New Weird: siempre es posible otra realidad» que publicó Origen Cuántico en su portal web en España el 06 de Noviembre de 2018.
Y aquí mi agradecimiento no sólo a la AEFCFT (Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror) por mi premio sino, sobre todo, a quienes votaron ese artículo y, sobre todo, lo disfrutaron. Y, por supuesto al equipo cuántico a pleno: Arkaitz Arteaga, Carla Campos, Consuelo Abellán, Simón Bellido, Lluís Salart, Maritxu Olazábal y muchxs más...

Agradecer decenas de recomendaciones de mis obras, hermosas reseñas, un podcast sobre New Weird (gracias Del Diluvio!!!!!: Carla Campos, J. L. Salart, Daniel Pérez Castrillón e Isa Aguilar) y muchas maravillas más...

¡También tuve el inmenso honor de Prologar una novela fabulosa que, por justicia, ganó el Premio Ignotus 2019 a la mejor novela, hablo de Bionautas de mi amiga y admirada Cristina Jurado!



Como dijimos hay, además, más de media docena de proyectos ya en puerta, que es arrancar el 2020 muy por lo alto, para llegar más alto todavía...



Y todo esto porque, como insisto (de cabezotas nomás, y por mi experiencia personal) escribir puede parecer solitario, pero no lo es jamás. Así que...



¡Nos vemos en el 2020!


domingo, 13 de octubre de 2019

Las buenas máscaras


  Tal vez es la fecha. Probablemente tenga que ver con el hecho de que se acerque Halloween, Samhain, o la víspera de la noche de los Santos. En definitiva esta es mi época favorita del año, cargada de máscaras y de liberaciones al mismo tiempo.

  O podría ser que mi cumpleaños esté a la vuelta de la esquina y unx empieza a hacer ese balance entre lo vivido y las esperanzas, proyectos, sueños y planes para el futuro.


"Avatar 03" escultura de iLumen Artistry Atelier
  O tal vez que ya era hora.


  Durante mi vida he conocido gente asombrosamente buena, cariñosa, dulce y que me ha ayudado mucho. Y, como todo miembro de la especie humana, he conocido personas mezquinas, ególatras y manipuladoras, así como otras con una confusión interna tan grande que hacía muy difícil descifrar qué estaba pasando ahí dentro.

  He sufrido bulling y he recibido amor.

  He encontrado generosidad donde jamás creí que la hallaría y traición donde... bueno, sino no sería traición, ¿no? (sí, por más que avisen).

  Me han acusado de ser fría, de ser cálida, de ser demasiado humilde y de ser una diva. Me han reprochado no hacer lo que siento o lo que quiero, y me han echado en cara que no viviese mi vida y decidiera en temas de mi libertad en función de la vida, intereses y suposiciones de otros, como si mi gratitud implicase que les pertenezco de algún enfermizo modo.

  También me han acusado de NO ser telépata y, por lo tanto, de no adivinar lo que debería. A saber: qué diantres estaba pasando por la cabeza de otra persona que, de pronto, se ofendió conmigo sin saber yo por qué (y esto, lo reconozco, me pasó muchas, muchas veces; supongo que las señales eran claras y no las vi o que la telepatía es más común de lo que yo supongo).


Máscara steampunk.
  A esa altura, y con tanto mareo social, me di cuenta que tenía un serio problema de relaciones humanas.

  Verán, yo fui (y todavía soy) un típico "ratón de biblioteca". Alguien que, salvo contadas personas, se hallaba más cómoda entre libros que entre seres humanos.

  Era de esperarse que cuando la vieja frase "no es bueno que el ser humano esté solo" calara en mí, y saliera de mi vida de ermitañx, terminara por no entender mucho de lo que sucedía a mi alrededor en términos de relaciones interpersonales.

  En el ínterin aprendí a amar y ser amada incondicionalmente. Y también que muchas veces yo esperaba o le exigía a algunas personas lo que ellas no estaban en condiciones, posibilidades o deseos de dar... mea culpa.

  Pero, se darán cuenta que, salida de la cueva platónica y cegada por la luz solar, empecé a pensar que había algo mal conmigo. Sobre todo, con el advenimiento de los ataques de ansiedad. Era obvio que si tanto me habían vapuleado de izquierda a derecha, era porque no estaba llevando el mando de mi nave como correspondía.

  Y así me topé, entre profesionales serios, profesionales chantas y profesionales más enfermos que sus propios pacientes, con un terapeuta que me dijo:


Máscara del carnaval de Venecia.
"Tu problema es que no usás máscara."

  Ups...

  Toda mi vida había creído que no usar máscaras era un modo de ser auténticx. De mostrarme como era. De que los demás supiesen exactamente ante quien estaban. Pero, al parecer, había un par de problemas con ello.

  De entrada está el problema de que voy a "cara limpia". Y eso no significa que voy sin maquillaje, sino que voy sin defensa, sin casco.
 Que no desarrollé una epidermis protectora porque, básicamente, nunca había necesitado una ni en mi casa, ni entre mis historias, ni con el hombre que amo.

  Ir en "carne viva" me expone a las más profundas y deliciosas caricias, pero también a un dolor desgarrador. A heridas fáciles de sanar en una piel curtida, pero largas de curar y desgarradoras cuando la superficie es el fondo mismo.
  Imagínense cuántas heridas no deseadas se le pueden causar a una persona con estas características. Y también, no seamos ingenuos, cuánto daño puede hacer alguien que la hiera a propósito, sabiendo que ataca en terreno fácil y sin defensas.

  Empecé a pensar en las máscaras: 
  -en cómo los superhéroes usan una máscara para proteger su intimidad o a quienes aman. 
  -en cómo la máscara del actor le permite liberarse y liberar al público.
  -en cómo las máscaras ancestrales le permitían a los chamanes encarnar fuerzas superiores.
  -en cómo la máscaras que alguien elije para usar en una fiesta habla mucho de su personalidad.
  -en cómo las máscaras de hockey sobre hielo protegen a las/os jugadoras/es.

  En cuanto me enfrento al mundo puedo ver máscaras que me muestran lo que la gente es o lo que no es... ¡y eso está bien!


Máscara de Barong. En la mitología indonesia,
es una criatura-león que protege. 
Lo cierto es que hay máscaras diseñadas para encubrir y engañar, pero hay máscaras construidas a lo largo de una vida que revelan el corazón de oro que se esconde detrás.

  La palabra persona proviene del término griego "prosopon" que era la máscara que los actores usaban en las representaciones del teatro griego clásico (por eso usé un personaje de "La Terpsícore", un cuento que habla mucho de la personalidad y las posibilidades de personalidad de un ser humanx). Una máscara para el héroe, otra para el villano, etc.

  Las máscaras que usamos hoy pasan por photoshop y Redes Sociales. Son una creación humana y, como tal, son buenas, mediocres, malas, efectistas, auténticas, ocultadoras o reveladoras... Hay máscaras mortuorias y máscaras regeneradoras.

  Así que, en estas fechas, comencé a pensar si aquella terapeuta no tendría razón.

  El problema es que si uno utiliza armadura de metal pesado y asfixiante por mucho tiempo, cuando al fin se la quita y camina desnudx por el mundo, la sensación de libertad es intoxicante.
  Claro que entre las caricias del viento, la frescura de la lluvia sobre la piel y la calidez del sol en los párpados, hay siempre picaduras de mosquitos, rasgones de rocas afiladas que dejan abrasiones profundas o escupitajos gratuitos por la indecencia de andar por ahí mostrándose tal cual unx es.


  Hay un cuento de Jack Vance, La polilla lunar (no creo que "mariposa" sea la traducción correcta, a menos que se la convierta en "mariposa nocturna". ¡No sé por qué quieren arreglar lo que de por sí ya es bello!) que habla de la importancia de las máscaras.
  Un muy buen cuento, por cierto. Yo lo recomendaría.

  Una parte del cuento habla de la lucha del protagonista en un mundo donde NO usar máscara es algo considerado indecente.
  El pobre hombre intenta en vano conseguir una máscara que muestre a los demás quién es él. O, al menos, lo que él quisiera que los demás vieran en su persona y en su rango: estatus, inteligencia, fuerza, amabilidad... pero en ese mundo las máscaras se merecen, no se eligen.
  Como él es un recién llegado, con un cierto rango social por el cargo de embajador que posee, pero ciertamente con mucha ignorancia acerca del corazón de la cultura de ese mundo, le otorgan una humilde máscara: la polilla nocturna. Sin perlas, sin plumas coloridas, sin grandes ornamentos. Como una humilde mariposilla de la noche.
  Sobra decir que esa máscara, que él no deseaba, no sólo le salva la vida sino que termina siendo elevada por las acciones de su portador (y no es un spoiler). Y que lo que él consideraba que era una pobre forma de mostrarse era, en realidad, una muy digna y honorable.

  Ese cuento me persigue desde hace años...

  Y el comentario de la terapeuta...

  Y los rasguños gratuitos que sigo recibiendo de vez en vez, aún cuando cuido al detalle no herir a nadie...

  Y la manera en que la gente que me quiere me dice que no tengo que permitir que eso me duela tanto...

  Samhain marca un fin y un inicio. Acompañada por la luna del cazador (la luna llena más cercana al equinoccio y, por lo tanto, la que más tiempo permanece en el cielo nocturno), ilumina el camino.


Ex Machina (Dir. Alex Garland - 2015)
  Creo pues que llegó la hora de confeccionar mi máscara.

  Muchas terapias postraumáticas incluyen esta actividad; entonces, ¿por qué no?

  Una máscara que sirva para decir quién soy y para resguardar lo más íntimo de mí.

  Una máscara que revele mis sueños y deseos y mi opinión del mundo. Una que no me oculte, que no me deforme, que no me venda a los deseos del mercado. Pero que me proteja de sus arañazos.

  Una máscara que le diga a mis amigos y a quienes merecen serlo: "Bienvenidas/os, estás son mis líneas de pensamiento y sentimiento".

  Una máscara que le diga a la gente equivocada, a la que querría utilizarme o lastimarme o es intolerante que... bueno, algo así como: "Fuera de aquí".

  Y ahí recordé El fantasma de la ópera... De acuerdo, el protagonista estaba loco y básicamente era un manipulador. Lo que me interesa, sin embargo, es un diálogo entre el Fantasma y Christine donde se revela que cada uno ha funcionado, de manera funcional pero poco cuerda, como la máscara del otro.

  ¿Y si hubiera una opción saludable?

  El artista, por ejemplo, se muestra en su obra.
 Unx no suele decir: "Esa es una pintura de Magritte", unx dice: "Ese es un Magritte". Como si se revelara la esencia del artista a través de su obra.

  Tal vez yo tuviera que adoptar una máscara así: una Madrugada, una Memoria, una Antumbra, Umbra y Penumbra o una de Vidrio Líquido. Incluso una Terpsícore...
  O, tal vez, tuviera que pedir ayuda y hacer una encuesta sobre lo que los demás ven en mí... porque, ¿no es eso una máscara: lo que los demás ven de unx?
  Es probable que deba intentar centrarme y dejar que rezume de mi propia piel, como algo surgido desde mi centro (sea eso lo que sea).

El Principio del placer (Retrato de Edward James)
de René Magritte (1937)
 Quizás deba ser una combinación de todo eso... o nada de eso en absoluto.

  La cuestión es que va a ser una trabajo duro y, cuando lo logre, va a mejorar la calidad de mi vida y la de que quienes me quieren.

  Es curioso que en Comfortably Numb, Guilmour y Waters hayan puesto una frase que también da vueltas y vueltas en mi cabeza.
  Primero lo hizo entre lágrimas, como una manera de defenderme: pensaba mostrar lo que no era, a ver si así dejaba de recibir guantazos gratuitos sólo por ser yo mismx.
  Ahora, entre risas, la veo como una manera de superar esos escollos diciéndoles a quienes me agreden: "This is not how I am"... Y es que No es así como soy porque ustedes son incapaces de verme tal cómo soy, tan sólo me ven con las imágenes producidas por unos ojos cubiertos de espejos internos. Ojos que les muestran versiones de ustedes mismxs: de sus proyecciones, egos, miedos... pero no de mí.
  En cuanto a quienes me quieren, ellxs saben qué soy y qué no. Y reconocen que, como toda persona, hay mucho más que lo que ven en mí. E incluso lo harán cuando me vean con una máscara reveladora.

  Espero que mi futura y primera máscara sea mi tarjeta de presentación y sea una digna de mí y de los que me quieren... Desde ya, toda ayuda será bienvenida.

  Gracias.


domingo, 20 de enero de 2019

2018 en números. 12 publicaciones y 5 países


Y como ya han empezado las publicaciones del 2019, es hora de ver todo lo publicado en el 2018...

A veces es necesario detenerse a mirar y ver cuánto hay que agradecer. Y, en el 2018, fue mucho.

Si hago un recuento directo, son 12 publicaciones en total. Incluyendo 1 libro (novelette), 7 cuentos, 3 artículos y 1 prólogo a una novela de luxe de Cristina Jurado (Bionautas). O sea, a un promedio de una obra por mes.

Lo más sorprendente son los diferentes países en donde fue mi obra, gracias a magníficos editorxs y geniales editoriales: España, Argentina, Bulgaria, Estados Unidos y Gran Brretaña...

...Pero, sobre todo, gracias a increíbles traductores (que también son grandes escritores) y amigos como Lawrence SchimelFàbio Fernandes y Svetla Iosifova.


Todo mi agradecimiento a editorxs como Israel Alonso, Margrét Helgadóttir, Joanne Merriam, Cristina Jurado, Атанас П. Славов, Marcelo Huerta, Eduardo CarlettiNarciso Rossi y Arkaitz Arteaga.

A la gran dibujante (y escritora) que ilustró mi novelette Mariana Palova, así como a todos los ilustradores de las antologías.

Y, por supuesto a cada editorial y revista que confió en mi trabajo: Cerbero, Fox Spirit, Upper Rubber Boot Books, Supersonic, Axxón, La otra gemela, Алманах „ФантАstika“, Origen Cuántico, Cerbero Blog.

Y ESTA ES LA LISTA DE PUBLICACIONES

NOVELETTE

-Antumbra, Umbra y Penumbra, España, Editorial Cerbero, 2018. 


CUENTOS


-«Лебедитe», en ФантАstika 2018, (traducido por Svetla Yosifova), Алманах „ФантАstika“ #9, Bulgaria, 2018. 

-«El beso de una musa», en Mañana será diferente, La Otra Gemela Ediciones, Argentina, 2018. 

-«Fuerza laboral», en Cerbero blog, España, Octubre 2018.

-«Lakuma», en American Monsters. Part One, (translated by Fábio Fernandes), Margrét Helgadóttir ed., Fox Spirit Books, UK, 2018.

-«Liquid Glass», en Broad Knowledge: 35 Women Up to No Good, (translated by Lawrence Schimel), Joanne Merriam ed., Upper Rubber Boot Books, EEUU, 2018.

-«Los Románticos», en Origen Cuántico (blog), Bilbao, Febrero de 2018.

-«Máquina de mi alma», en Supersonic #11 (número especial, dedicado a Ursula K. Le Guin), al cuidado de Cristina Jurado, España, 08-2018. 

PRÓLOGO

-Prólogo a Bionautas de Cristina Jurado Marcos, Editorial Cerbero, España, 2018.


ARTÍCULOS

-«Elogio de la locura ficcional. O de cómo la ciencia ficción y el señor Delany nos liberan de la cordura», en AXXÓN, nro. 283, edición on-line, Argentina, Junio 2018.

-«La identidad del escritor en su laberinto» en Origen Cuántico, portal web, España, 14 de Septiembre de 2018.

-«New Weird: siempre es posible otra realidad», en Origen Cuántico, portal web, España, 06 de Noviembre de 2018.


Y, sí, esperé hasta este punto para agradecer especialmente a todxs y cada unx de mis lectorxs, muchxs de los cuales tengo el enorme placer de conocer (y algunos de los cuales ya podemos llamarnos amigxs) y otros a los que saludo desde el diálogo del texto que nos une.

GRACIAS.



lunes, 12 de noviembre de 2018

¿Por qué las reseñas son tan necesarias?


Ok, que si las reseñas son reseñas, que si son opiniones, que si son análisis, que no es lo mismo que crítica literaria... No voy a entrar en disquisiciones, no es eso lo que me interesa hoy comentar.

Creo que llegó el momento de hablar de esas personas que se toman su tiempo en leer el trabajo de un autor, pensar sobre él, ponderarlo más allá del gusto personal y realizar un comentario pormenorizado (y eso es relativo porque cada uno lo hace en al medida que quiere y puede) sobre la obra que eligieron.

¿Cómo se llama eso? ¡Es lo de menos! Lo importante es que esas personas hacen un trabajo gratuito y desinteresado, y más que nada honesto, sobre el resultado de lo que otras personas han construido invirtiendo sueños, trabajo y talento.

Los "reseñadorxs" (hay que elegir un nombre) cumplen una función esencial en el mundo de la literatura. No sólo marcan aciertos y desaciertos en las obras, no sólo ayudan a mantener la fe del escritxr en sí mismx, o destacan cosas que deberían ser corregidas, rumbos que pueden ser mejorados y que uno, como autor, no siempre ve, sino que dan a conocer una obra...

¡Si hasta tuve la suerte inmensa de que Diseccionadores de Novelas trabajar una de mis obras, con todo y un chat en directo (y aquí tengo que destacar un trabajo que sería necesario copiar íntegro y que me emocionó tanto como la charla "mano a mano" con cada uno de los diseccionadores, a quienes debería nombrar al completo pero me es imposible. Hablo del trabajazo de Denise Nader y su Platón Escher, Mira. Un eterno y grácil tren, el cual es un análisis literario soñado...)!

Ese trabajo no es simple propaganda, es mucho más, es el resultado de un esfuerzo de lectura que hará que muchas otras personas sepan que esa obra existe.

Sin la gente que reseñó mis trabajos, desde los que dijeron que alguna obra mía era prescindible, hasta el que afirmó que mi libro era un imprescindible (lo juro, usaron el mismo término base en clave negativa y positiva para referirse a mi trabajo), ellos hicieron que lo que escribo con tanta ilusión, esfuerzo, furia, amor, dolor y felicidad llegase a más manos de las que podía imaginar.

Insisto, no es publicidad, es estirar la mano y alcanzarles mi libro a otra gente, mientras se guiña un ojo, se frunce el ceño, o se esboza la más esperada y hermosa sonrisa.

Por eso, quiero agradecer a quieres han reseñado mis obras copiando algunas de esas frases (no todas porque, asombrosamente, son muchas) y poniendos los links a sus blogs y páginas originales. 
A ellxs y a todxs lxs demás: GRACIAS.




-(EL TREN) A simple vista, la premisa de esta novelette podría enmarcarse en la tradicional historia de ciencia ficción, pero Mira de Echeverría no se queda ahí, sino que rompe con la normatividad introduciendo personajes LGTB que aman, que sienten y respiran y que, en ningún caso, son estereotipos o exageraciones. El tren se convierte así en una obra referencia de la ciencia ficción de nuestros días, igual que Teresa P. Mira de Echeverría es ya una maestra del género en lengua española. Traslado aquí una frase que me ha encantado de su sinopsis y que creo que es la mejor definición de esta obra: El tren es “una fábula imprescindible sobre la otredad y la inevitable convivencia de lo diverso”. (David Pierre - A Librería, Portal Web de Crítica Literaria)

* * *

Terpsichore by Teresa P. Mira Echeverría (translated by Lawrence Schimel) published at Strange Horizons in October, tells the story of a lone woman on ship designed to pierce the veil between realities. Her sole companion is Piotr, a zombie of sorts, animated by the ship’s AI.
The boy was a kind of Schrödinger’s cat who would always remain animate so long as he never left the undifferentiated space of the ship. Within the Terpsichore, he would be alive and dead at the same time, and it was in that state that he had been possessed by the ship’s AIs almost half a century ago. A state that could be prolonged eternally.
Piotr’s role is ensure that Captain Levitanova, Stephana, remembers herself and comes back from the journey with knowledge gained by meeting other possible versions of herself from other branching realities. From the outset, there’s an uncanniness to Piotr that makes his stated purpose seem suspect. However, Stephana continues with the mission, allowing him to guide her to a meeting with multiple versions of herself, the result of diverging events and choices in their past. Each version of Stephana carries a code name, Salmon, Wolf, Panther, Swan, and so on. Some are war-like, some manipulative, some submissive, some seductive. Stephana, Salmon, the one who returns home, struggles with the other versions of herself. How can they be so different, and yet also literally her? What separates them from her? Is she capable of their violence, their cunning? In the end, Piotr opens up a world of larger possibilities for her, giving her a choice – who is she, and who does she want to be? The imagery throughout the story is striking, giving the narrative a dream-like quality. There’s a sense of the mythic, and the cosmic. Where does the line between self and other lie, the possible and the impossible? Perhaps they aren’t so impermeable after all. 

* * *

-¿El tren mola? Sí, mola. Pero, ¿por qué mola?

Mola porque hay un tren gigante recorriendo un planeta inexplorado. Mola porque el tren está comandado por un tío raro e imprevisible. Mola porque hay un bosque de gusanos gigantes que comen mantarrayas voladoras. Mola porque la autora consigue expresar el encuentro entre las dos especies de una forma para nada antropomorfa. Y mola porque Teresa escribe muy bonito. (Blas Cabanilles - Biblioteca T. Blog Literario)

* * *

-lo largo de Lusus Naturae nos encontraremos con pocos personajes dentro de un mundo complejísimo. No conoceremos a muchos más que a Simeón y Chaske y su extraña relación hijos-hermanos, que atraviesan la galaxia buscando el gen prometido; y un poco más adelante a Sarraillarotz, que también comparte una relación anómala con Chaske.
Los personajes se creen humanos aunque están lejos, temporal y genéticamente, de serlo. Por eso, durante las primeras páginas nos parecerán ilógicos y extraños, mientras no conocemos sus costumbres ni entendemos del todo la relación que guardan. Eso sí, esto también nos permite conocer unos personajes originales y únicos, no solo psicológicamente. Las pocas descripciones físicas que encontraremos de ellos los alejan mucho de ser seres antropomórficos, que se mueven de manera diferente a como estamos habituados y que no parecen a nada que hayamos visto hasta ahora. /.../
Creo que repetiré lo que dije sobre Embassytown, de China Miéville: no es un libro que recomendaría, pero no por su calidad, si no porque es necesario un gran esfuerzo consciente para meterse dentro de la historia. Puede que no la recomiende, pero sí intentaré vendérsela a otros lectores, convencerlos de que el esfuerzo merece la pena, de que se metan dentro de la nave sensible de Simeón y Chaske. (Laura Huelin - Canal Nostalgia)

* * *

-(Diez variaciones sobre el amor) Este libro le ha hecho cosquillas a mi cerebro hasta que ha explotado en una fiesta de purpurina púrpura y masa cerebral. Y por ello se merece un 10. 

Ha trastocado mi vida al hacerme pensar en los relatos, ha alterado mi prosa y mi gusto literario.
Es, sin duda, uno de los mejores libros que he leído y leeré.



Si tienes dudas de si a ti te va a gustar vuelve al primer párrafo. Si el preciosismo barroco y que los géneros de fantasía y ciencia ficción se junten no te gustan este no es un libro para ti.
No hay explicaciones con sentido. 


* * *

-“Los reyes muertos”, de Teresa P. Mira de Echeverría. Es un texto que mezcla de forma sublime muchos géneros. Por un lado, hay un poco de ciberpunk con una pizca de surrealismo. Por otro lado, se recrean la nostalgia y los miedos de la infancia ligados al lado más oscuro de la política. Es un relato de gran belleza que encierra dentro lo más horrible. (Gema Moratalla - Libros en Vena)

* * *

-Voy a empezar haciendo una declaración categóricamente subjetiva: Teresa Mira de Echeverría es una de mis escritoras contemporáneas de ficción favoritas. Su prosa está tan llena de texturas que es imposible no perderse en la cantidad de ideas, emociones y estímulos sensoriales que nos tira a la cara en cada cuento. Para los lectores asiduos a escritores de un estilo recargado pero no denso y en narraciones cuyo núcleo conflictivo conlleva un giro ¿Original? De una situación común y corriente, Teresa puede tomarte de la mano y combinar de una manera bastante Borgeana un sinfín de percepciones, nombres y situaciones mientras te cuenta conflictos sumamente íntimos de personajes que a veces son tan inhumanos que devienen en personas comunes. (El Negro Viglietti - Ex libris)

* * *

-No, no voy a hablar de cada uno de los relatos. Es más, no voy siquiera a mencionarlos (aunque hay varios que me parecen de 10 para arriba). En vez de eso, voy a hablar de algo que sí que controlo, de música. Vamos a ver si me sale algo parecido a una analogía...

Los relatos de Teresa no son ni Mozart, ni Beethoven, ni siquiera Wagner. Tienden más a Shostakovich, Prokófiev o Bartok. Es decir, tal vez no sean para un público "standard", pero el que se atreva a sumergirse en ellos, como se podría decir de los compositores que he mencionado, no va a poder salir con facilidad.

Por eso no me atrevo a decir nada de ninguno de los relatos, te pueden gustar más o menos, pero es como si List tocara una obra de Rachmaninov; ver, oír, callar y aplaudir al final.
  (Arkaitz Arteaga - Origen's Reviews, GoodReads)

* * *

Antumbra, umbra y penumbra no es una obra sencilla, como no lo es nada que haya leído de Teresa P. Mira de Echeverría. Como ya dije en mi comentario en Goodreads, tanto El tren como Diez variaciones sobre el amor (sobre todo esta última, que me dejó con un vacío existencial que me impidió leer durante bastantes días) dejaron el listón muy alto, y puede que la novelette que comento hoy no sea tan brillante, pero es igualmente necesaria y poderosa. Lo he dicho en varias ocasiones y lo repito: todo lo que escriba Mira de Echeverría merece la pena leerlo. /.../
Debéis leer a Teresa P. Mira de Echeverría. Antumbra, umbra y penumbra es una obra perfecta para introduciros en su universo, un universo literario tan poderoso que os hará sentiros minúsculas ante la oscuridad de sus futuros e insignificante ante el significado del amor como algo efímero y eterno a un mismo tiempo.

* * *

-Conclusión, una novela corta que me ha enamorado, sobretodo gracias a los dilemas que plantea. Se normalizan aspectos en las relaciones entre los personajes que tristemente hoy en día aún no lo están. Las descripciones que la autora hace del mundo te enamoran, tratando con gran respeto y amor el mundo animal y natural. Y el final, ¡Que final! Un final que sinceramente hace que como lector te replantees todo lo que acabas de leer. Hacer especial mención a los “Trazadores”, que si conocéis la obra de H.P. Lovecraft of volará la cabeza. 

En definitiva, recomiendo encarecidamente la lectura de “El Tren”. Sin duda estaré expectante a nuevas publicaciones de Teresa P. Mira de Echeverría, una autora que me ha sorprendido mucho y que parece que tiene una chistera que no tiene fondo. (Tonet Capdevila Piro @Fixtone - Estación Niebla)

* * *

"Terpsichore" by Teresa P. Mira de Echeverria, translated byLawrence Schimel (7736 words)


This is a strange story about possibility, about self, about exploration and destruction and service. In it, an engineer named Stephana is part of a project to explore the universe. All while not leaving the skies above St. Petersburg. To do that she is inside a ship with a vast artificial intelligence (well, artificial intelligences, really) that have been wrapped around the dead body of a boy, Piotr. And Piotr manages the experiment that will bring different Stephanas into the ship they share, different versions of Stephana from different realities, different probabilities. All in some way doomed to die because there is only one of them that can return to their reality. The rest are supposed to move on, to venture forth, but even that is complicated by what happens and, well, shit gets real, people. Shit. Gets. Real. [SPOILERS] I love the way the story explores the idea of possibilities, the idea of identity. That all these different people are the same person and are so different. Most female but not all. From the same parents but kinda sorta not. I just love how open the story is about showing how each version of the character is completely valid, that there is no lesser variant. No variant at all, really, because they are all equally so. It's a great moment to realize that this boils down to something much less speculative, that each person is no more variant than another, that everyone just is, is valid and their own person and real. It's a powerful story and one that delves into some dark and complicated waters, bringing Stephana into this strange world where everything is ending, where everything is combining, where it's hard to feel the hard edges of reality. And ultimately it's about dissolution and about seeing beyond the rather arbitrary divides we construct to Other people. It's about those things falling away and self and chance merging into something frightening but beauty. Alive with the truth that it is fear that keeps us apart, that keeps us from understanding each other, from being able to interact as true equals. An incredible read!


* * *


No suelo prodigarme mucho últimamente en reseña, pero con este libro sin duda me apetecía hacerla. Quizás sea porque leyendo este libro me he sentido cómodo, me explico, es de esos libros que te envuelven tanto que acabas introduciéndote de lleno en el mundo que te propones sin que apenas te des cuenta. Y es que la capacidad de Teresa es sin duda la de proponerte un universo que aunque a priori lo desconoces cuando te introduces en él te suena a familiar, aunque también he de decir que quizás en mi caso venga propiciado porque uno de sus relatos en otro de sus libros, "Diez Variaciones sobre el amor", compartía el mismo universo, y si no lo era, se asemejaba bastante. Aparte, el ambiente onírico que crea la novela atrapa de principio a fin.
Pero más allá de ello, la obra goza de un gran lirismo. Las palabras te van meciendo y conduciéndote a través de la historia sin que apenas te des cuenta. Además, otra de sus grandes virtudes se halla en la gran variedad de significados que puedes sacarle más allá de la lectura superficial. Si algo  me suele gustar de una obra narrativa es que resulte poética, es decir, que cada cuál la interprete de una manera distinta o incluso la misma persona la encuentra diferente cuando la revisita.
Si a todo estos elementos le añadimos una portada magnética en un edición cuidada de la editorial Cerbero es difícil resistir la tentación de no comprarlo. 

* * *
  • Memoria de Teresa P. : Excelente 
    • Un cuento onírico y de buena factura. Una historia clásica y bastante previsible, que respira toques que recuerdan a Dune de Frank Herbert con los Freeman y también de Crónicas Marcianas de Bradbury. En este cuento de amor eterno juega con maestría y combina como pocos temas tan fundamentales como el amor, la sexualidad y el tiempo y el destino  si fuera realmente vislumbrado como afectaría a las personas dichos destinos. Siempre me gustan estos cuentos que resumen en ellos mismos lo que podría ser una novela de 1000 páginas en una historia cerrada y sin complicaciones, al grano, repleta de posibilidades solo mencionadas para que el lector deja volar la imaginación. Me gusta mucho descubrir una frase regalada por el autor  que podría ser una mina de posibilidades y que por si misma explotaría un mundo narrativo nuevo o una historia propia. Ramas y posibilidades.  Es un presente del autor que deposita una pequeña joya en nuestras manos.  Una excelente ejecución para un excelente cuento. (Mon - Enclavepublica)

* * *

-Most interesting of all, to me, is how much Memory makes me think about a famous novella (Death in Venice) by my favorite author of all time (the German writer Thomas Mann). Mann’s story, too, explores desire and “unconventional” love and its connections to art, memory, and death. Unlike Memory, though, Death in Venice despairs for a world in which love isn’t policed and bounded. De Echeverria’s story, in its lyrical and ultimately positive portrayal of non-binary, expansive love, seems like the answer to Death in Venice‘s question.
Memory would work wonderfully expanded into a full-length novel, since it seems so compressed in its current form (jumping ahead over years, etc.). Nonetheless, de Echeverría offers us a unique vision of human evolution- both biological and social- and she does this with lyricism and grace. (Rachel Cordasco - Speculative Fiction in Traslation)
* * *


De todos es sabido que soy un fan de Teresa P. Mira de Echevarria, me gusta lo que escribe esta autora, es más en esta web hemos publicado un par de cuentos suyos y la novela corta Lusus Naturae. Y con este libro solo ha conseguido que nos hagamos mas fan suyos. /.../

Toda la novela es como un sueño, el planeta parece sacado directamente de éstos, los nativos del planeta tienen un toque onírico muy fuerte, al no salir nada más que en la segunda parte de la novela me parece muy acertado.

 En general es una novela corta para leer tranquilamente y disfrutarla, no se parece a nada que hayáis leído antes, salvo a las de Tera P: Mira de Echeverria :) 

* * *

- (EL TREN) Algo que me gustaría destacar de la prosa de Teresa Mira es que es capaz de sumergirte en un mundo extraño y lleno de estructuras y situaciones difíciles de imaginar, describiéndolas con suficiente poesía pero sin excesivas florituras para hacer ese mundo cercano y comprensible para el lector. Un mundo que además resulta muy bello y realmente dan ganas de visitar o, al menos, de poder ver con los propios ojos. Además sorprende que en una historia tan corta se puedan tocar tantísimos temas como pueden ser la enfermedad, la muerte o las relaciones entre distintas culturas sin que resulte sobrecargado.
No puedo decir más que cosas buenas de esta lectura. ¡Si me duró apenas dos días! Es cierto que no es un libro muy largo y se lee muy bien, pero realmente se me hizo muy corto y lo disfruté muchísimo. Iba predispuesta a que me gustase por todo lo que prometía, pero es que realmente vi cumplidas mis expectativas. Conecté muchísimo con el estilo de la autora, poético y descriptivo, pero sin que por ello se hiciera aburrido o dejara la acción a un lado. He sentido muy cercanos a los personajes y a sus dilemas morales, y me ha encantado que el tema de las relaciones estuviera tan presente en la trama. Además, me ha encantado descubrir el mundo que Teresa Mira crea en estas páginas y cuando terminé de leer me quedé con ganas de saber más al respecto. Por todo eso lo recomiendo muchísimo. Vale mucho la pena. (Anna Roldós - La Nave Invisible)
* * *

-A su imagen”, de Teresa P. Mira de Echeverría. Esta autora abría la antología Alucinadas, que también he reseñado en esta web, con un relato (“La Terpsícore”) que me gustó mucho. “A su imagen” está al mismo nivel. Relata la relación, en un exoplaneta, de un colono humano con una mujer de otra raza (dejémoslo ahí porque decir  más sería revelar demasiado). El cuento es intenso y va dando giros que atrapan al lector. El final, sin embargo no me ha gustado tanto pues se resuelve de forma muy rápida y me ha resultado demasiado enigmático. Lo mejor del relato es el aspecto tecnológico que muestra: una perfecta metáfora de la hipocresía de nuestra sociedad en el que manda la imagen externa de las personas. (Gema Moratalla - Libros en Vena)

* * *

-Por esta razón, si no os importa, trataré de exponer modestamente aquellos que me atrajeron y donde encontré más interés personal. /.../
En “I’m deranged”, de Teresa Mira de Echeverría, un soldado retirado adquiere un ente artificial femenino y comienza así una relación de tintes lisérgicos, al mismo tiempo que una particular comunión consigo mismo. (José Andrés Hidalgo - ngc 3660)

* * *
I’m deranged de Teresa Mira de Echeverría
¿Ciencia Ficción? ¿Filosofía? No lo sé, tal vez una mezcla de ambas. Un relato que se aproxima a lo que estoy leyendo últimamente y que te hace reflexionar sobre las personas desde un envoltorio de Ciencia Ficción que más que dura, es complicada. Me ha encantado.
* * *

-Los reyes muertos, de Teresa P. Mira de Echeverría, es un relato cargado de simbolismo, en que cada elemento oculta su significado real. Una tiranía gobernada por tres reyes muertos, donde se castiga la posesión de ciertos documentos y libros, donde las desapariciones están a la orden del día, donde los niños son entregados a otros… Muy fantasioso, piensa el narrador cuando el «abuelo» le entrega la burbuja que encierra esa historia. Otra más entre sus cuentos de brujas y relatos de miedo. Así que, más preocupado por mostrar las marcas de sus ropas, sus bebidas y complementos, no va a dar demasiado crédito a lo que la burbuja encierra. Pero quizá debiera haberlo hecho. La realidad convertida en dolorosa fantasía, los fantasmas del pasado intentados exorcizar mediante un brillante ejercicio literario, un tema doloroso que todavía busca respuestas. (Santiago Ga Soláns - Sagacomic-Lothlórien)

* * *

-Diez variaciones sobre el amor es una creación impactante sobre el amor y sus distintas dimensiones, es un nuevo territorio hacia diez oportunidades de descubrir el amor y de descubrirnos a nosotros mismos. La tremenda imaginación de la autora se desborda en cada relato, en cada línea incluso, proponiendo varias inmersiones en un concepto tan antiguo y poderoso como es el amor. Los diez relatos nos harán ir y volver desde la ciencia ficción pura, pasando por lo híbrido entre lo futurista y lo New Weird, el intimismo o la búsqueda de la identidad. Así, la novela breve y el relato se dan la mano en este compendio barroco, preciosista, bello, explosivo, donde quien lee acaba siendo víctima del éxtasis creador y, a su vez, parte indispensable de la propia obra.
Relaciones intersexuales o inter-especie, amor entre clones, criaturas alienígenas, relaciones familiares… los extraños caminos del amor expresados en términos sutiles o extremos, extraños, incómodos, inmersivos. De hecho, los diez relatos de la antología son tan distintos entre sí que no puedo hablar de ellos sin hacerlo de forma individual. /.../  
En conclusiónDiez variaciones sobre el amor es poesía hecha relatos. Una mezcla de ciencia ficción y amor a la que su autora ha sabido imbuirle magia en cada línea que nos ha regalado. Dentro de los diez cuentos se respiran contextos amorosos de todo tipo: auto-amor, amor entre clones, amor entre especies, entre seres híbridos y humanoides, ilusión amorosa… Y mucho más. Pero, a parte de abordar temas muy difíciles de encontrar en la literatura de cualquier época y que a la vez demuestran una imaginación tremenda de su autora, Teresa nos desborda con un sencillo mensaje que llena toda la obra y que nos hace sentirnos identificados: la inevitable complejidad del amor. El amor siempre es difícil, y con metáforas muy potentes y, en su mayoría mágicas y futuristas, los relatos de Teresa P. Mira de Echeverría nos lo enseñan en esta antología. Si prestamos atención a la obra, además, y abrimos nuestra mente mientras paseamos por unas historias que son en ocasiones más o menos complejas, pero siempre de una calidad narrativa y de un detallismo destacables, extrapolaremos a la vida real y a nuestro tiempo lo que describen sus líneas, todas ellas simbólicas. Una joya de la literatura de ciencia ficción de habla hispana. Un viaje necesario para cualquier lector dispuesto a dejarse fundir por el estilo barroco, la fantasía, la ciencia ficción y la experimentación literaria.
Valoración: Imprescindible
* * *

Pues, eso... gracias de todas las maneras que puedan imaginarse por todo el bien que me hacen como escritora y como ser humano, y por el bien que hacen por tantos y tantos esxritorxs.