martes, 27 de febrero de 2018

Primera Entrevista del Año O De Cómo Una Buena Entrevista Te Obliga A Pensar Y Repensar...


Tengo tanto que agradecer a  Gyra Dumasta (y también a su hermana, Vaimö Býflugudóttir ) por esta fabulosa entrevista que me obligó a pensar y repensar muchas cosas... GRACIAS, CHICAS.


Un año de autoras. Teresa P. Mira de Echeverría


Bienvenides al segundo post de la iniEcheveva Un año de Autoras.
Tarde, mal y a rastras, como siempre, pero no me lo tengáis en cuenta, sapiencines, por favor, que he tenido uno de los peores meses de mi vida y no es exageración.
¡Pero no nos detengamos en mis problemas! Que eso no es de interés. Más vale tarde que nunca y aquí está, antes de que acabe el mes de febrero
¡conseguido!
la autora de este mes

Teresa P. Mira de Echeverría

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Nacida en Argentina en 1971 y es doctora en Filosofía, pero como todes les que me leéis sabéis que soy una desgracia escribiendo BIO y además me gusta dejar links
que hay que fomentar el movimiento internáutico 
pues clickais ahí arriba. Ahí donde pone BIO. O en esta otra. Y vais directos a la biografía de ella misma en su blog.
He tenido el maravilloso placer de leer, entre otros, un relato suyo llamado Máquina de mi alma, una preciosidad, que podéis encontrar en esta antología
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Ya os aseguro que disfrutaréis de una manera profunda, no solo de lo que narra, sino de cómo lo narra, que es la razón por la que he decidido incluirla en este Mujeres ArtistasUn año de Autoras en la Literatura Sensorial.
Y es que la manera de narrar de Teresa es una pura delicia. Tiene un arte fantástico para, con una sola palabra o un pequeño párrafo, describir de tal modo lo que narra, que es posible ver, sentir, saber sobre el personaje o el lugar, no solo cómo es sino cómo se percibe. Es a lo que yo llamo literatura visual, pero también sensorial, porque no solo te ofrece una imagen clara su narración
igual que ver un cuadro
sino que provoca sentimientos, sensaciones e ideas. Es puro arte.
Sin embargo, ¿quién mejor que la propia autora para explicarnos cosas sobre ella y su obra? Ayer tuve la también inmensa suerte de hablar con ella un rato, hacerle algunas preguntas y conocerla un poco más de lo que sus textos me habían dejado hacerlo. Os transcribo la “entrevista” directamente
aunque no esperéis gran cosa, que no soy periodista ni nada 
No seáis muy dures conmigo que yo sé que no le hago justicia con ella, aunque tenía a mi sissy Vaimö ayudándome. Os animo a leerla, que voy directa al grano saltándome saludos y demás, porque soy yo así y punto, sacar vuestras propias conclusiones y explorar sus textos
bajo la entrevista os dejaré los links a dónde conseguir algunas de sus obras.

Charla con Teresa P. Mira de Echeverría


Writiria.  Primero de todo, entonces, sería interesante saber la perspectiva desde Argentina. esta es una iniciativa para visibilizar autoras de género, ¿podrías ubicarnos, antes de entrar a cosas más de tu trabajo, sobre el panorama en ese respecto por allá? ¿Existen iniciativas como esta?

¿Cómo está el panorama de literatura de género escrita por mujeres?
Teresa.  Se inserta dentro del panorama de la literatura de Ciencia Ficción y Fantasía en general.
Y en general, el panorama es un tanto complicado.
En primera instancia, hay muchos escritorxs, pero no hay grandes editoriales que trabajen lo géneros. Sí existen editoriales pequeñas, que trabajan al borde de la autoedición. Tiradas de pocos ejemplares, problemas de llegada a los grandes centros de distribución, etc. Es decir, un proceso casi artesanal.
En Argentina hemos tenido y tenemos grandes exponentes de la literatura escrita por mujeres (e igual que en el resto del mundo, no son mayoría). Pero se destacan dos grandesAngélica Gorodischer (en el terreno de la Ciencia Ficción y un fase de lo Fantástico muy propio de estos lugares, casi borgeano) y Liliana Bodoc, recientemente fallecida, que llevó la fantasía estilo Tolkien a lo vernáculo y mucho más que eso, a lo auténticamente americano. Ambas autoras vinculadas de una u otra manera con Ursula Le Guin.
Tras esas huellas hay muchas escritoras. Pero la posibilidad de darse a conocer a gran escala o incluso de ser publicadas es muy pequeña.
 W.  Sin embargo, en España se te conoce como una autora de temáticas originales y prosa casi poética. ¿Crees que te desmarcas o que la originalidad viene por lo poco que conocemos de tus influencias?
T.  En mi caso, he publicado más en España y Estados Unidos, que en Argentina.
Mis influencias son más clásicas de lo que parecen.
W. Ilústranos al respecto.
T.  Estoy fuertemente influenciada por autores de la New Wave norteamericana e inglesa. Tal vez por mis lecturas primeras de Ciencia Ficción.
Por ejemplo, Frank Herbert, Philip Dick, Joanna Russ, Octavia Butler, Samuel Delany, Roger Zelazny, Theodore Sturgeon, Philip José Farmer…  La influencia de mi país pasa más por autores como Leopoldo Marechal que unía lo mítico a lo preciosista del relato, dentro de un marco social.
Y finalmente, el gusto por lo barroco y lo existencial que me dejaron mis lecturas de niñez… Dostoievsky, Kafka, Victor Hugo, Dickens… Y la poesía de Lorca o Rilke, por ejemplo.

(Digo de niñez porque leí a los clásicos de muy chica, al revés…)
Pero la experimentación, tanto con el contenido como la forma de la narración, es lo que más me atrapó de la New Wave. Y aún me atrapa.

W.  En tus obras hay un fuerte elemento de búsqueda de la identidad a través de las emociones. ¿Es premeditado? ¿Buscas remover conciencias?
T.  Creo que escribo lo que querría leer… Pero también creo que escribo lo que necesito leer… Lo que quiero decir es: escribo, el última instancia, con un único lector en vista, que soy yo (porque no puedo ni imaginarme quién podría leerme) e intento saber si eso que yo escribo-leo también puede ser importante para otras personas. Busco removerme a mí. La literatura siempre fue un instrumento de libertad para mí, y escribir es mi manera de ser libre. De ser yo. Me sorprende mucho cuando a otra persona le llega lo que yo escribo. En serio… me emociona increíblemente. De pronto es la constatación de que no estoy sola. De que hay mundo. De que es posible comunicarme.
W. Eso es sorprendente, en especial, porque si me parece que encajas en la narrativa sensorial es porque logras comunicar con muy poco, por el modo en que narras. De ello quiero preguntarte ahora, dame un instante que busco un pasaje de ejemplo 🙂
T.  Ok
W.  Por ejemplo, en Máquina de mi alma, que de momento es mi favorito, dices “Techduinn estaba demasiado acostumbrado a hablar por medio de otros como para no notar todos esos matices de interacción y recordar tenerlos en cuenta en futuras ocasiones…” complementa “con lentos y exquisitos movimientos, más propios de un danzarín o un guerrero, el hombre apoyó su rodilla sobre las tablas de la cubierta del barco y extendió sus brazos. Una densa niebla negra se elevó desde estas y comenzó a arrastrase como un animal enjaulado estableciendo un perímetro alrededor del chico y de él. La niebla creció y se alzó hasta ocultarlos de las miradas, los oídos e incluso la conciencia del resto de pasajeros”. Este pasaje es como un cuadro. Puedes verlo, puedes sentirlo, puedes ver por sus ojos, saber su poder… No hay nada explicado, son 4 detalles, en vez de explicaciones largas como en sci fi y en fantasía tradicionales. Me explico; primero dices que el tipo es elegante y delicado, hace pensar en un felino elegante y poderoso y luego… es un animal enjaulado; los has convertido en el león del zoo.
¿Puedes explicar algo más de ese estilo narrativo tan propio? Es un ejemplo EXACTO de la clase de literatura a la que llamo Literatura Sensorial.
T.  Entiendo. Bueno, quizás tenga que ver con dos cosas, un verdadero fantasma que me aqueja desde la juventud y mi forma de escribir.
El fantasma es: la imposibilidad de comunicarse al cien por ciento con otra persona. Es decir. Uno puede estar junto a alguien con quien empatiza a la perfección, ver el mismo atardecer, ambos sentir lo sublime del momento, pero… en el fondo nunca experimentará uno lo que experimenta el otro… Hay una última capa de incomunicabilidad que nos define como humanos. Y la lucha contra esa incomunicabilidad (perdida o no) es uno de los factores que impulsan el arte. Así que que intento dar herramientas para que el lector vea lo que yo nunca voy a ver. Y que él lo haga a través de lo que yo he visto y él nunca verá.
Lo otro es cómo escribo. Pues mi formación es tan cerebral y abstracta, que sí, escribo desde los sentidos. Primero desde el olor. El más primitivo y el primero que me surge. Un aroma es un mundo. Así empiezo. Luego coloresimágenes sueltas. El tacto queda en los detalles, necesito ver los detalles y también palparlos. Si acaso hasta degustarlos. Finalmente, la música se vuelve imprescindible y, con ella, los sonidos del universo que fue naciendo. Entonces coloco una palabra abstracta o un concepto o cualquier cosa que aparezca y hago que juegue en ese mundo. Intento encarnarlos.
La propia prosa me interesa, que la palabra sea tan importante en cómo dice algo que en lo que dice.
W. Tal como me lo planteas, diría que el hecho de que escribas desde lo que sientes y que te fijes en el cómo de las palabras es la clave.
T.   Sí, intento “estar ahí”. Presente. Vivir en el mundo que creé y luego intentar narrarlo. Tal como lo siento. Y jugar con las palabras como con algo familiar e íntimo. Yo expuesta a quien quiera conocerme.
Después de todo, cada paisaje soy yo.
W. Y los personajes?
T.  Nacen de un gesto o una mirada suelta, luego buscan carne, finalmente adquieren voz. Primero son acción, luego personaje. La encarnación de una idea… o un conflicto…
W.  Y esas ideas y conflictos, ¿son propios, ajenos…? ¿de dónde salen? ¿cuál es la llama inicial?
T.   Trabajo casi automáticamente… Una palabra o una imagen detonan la necesidad de ser escritos…Al ser tan automáticos, obviamente son terriblemente inconscientes. Así que estoy segura que, cuando termine de escribir el cuento o la novela, sabré más de mí misma.
Yo, gritándome.
W.  Casi suenas como una vidente, una transcriptora de la historia en vez de creadora, una médium que descubre el mensaje después de haberlo plasmado.
T.   En muchos casos me suena a eso. Sí. La historia escribiéndose a través del escritor. Como el mito narrándose a sí mismo a través del hombre… Quizá, tanto trabajar con símbolos, me dejé llevar. Y me gusta. Nunca sé a dónde va una historia cuando la empiezo.
W. Entonces, ¿tu formación académica influye en tu narración también? Si lo hace ¿en qué sentido?
T.   Bien… Mis años de astronomía (carrera que empecé y no terminé) me siguen inspirando… Pero la filosofía me influye desde los problemas límite. O sea… Para mí la ciencia ficción es filosofía en práctica. Trata de los límites de todo e intenta ir más allá Dick, Lem, Le Guin, Sturgeon… Filosofan
No me había dado cuenta de ello hasta que comprendí que los problemas existenciales se colaban en mis escritos. Otra vez, inconscientemente.
W.   Hablando de eso. Yo solo he leído, 10 variaciones, el tren y la máquina de mi alma, no he tenido tiempo de más. Pero he notado temas transversales como el amor, el autoconocimiento, la identidad, la aceptación del otro sin condiciones (la eliminación de la Otredad, si prefieres). Son estos los problemas existenciales a los que te refieres? están presentes también en tus demás obras? Y, si lo están, ¿hay algún motivo para ello, para priorizarlos sobre otras cuestiones?
T.   Sí, definitivamente. Todos están interconectados.
Primero no creo que intente (tal vez no me salga del todo bien, pero trato) eliminar la otredad sino comulgar con ella y poder acercarla sin perder su carácter de otro…
Lo Otro es innegable y no querría que desapareciese, es parte de la conformación del individuo.
W.  Es un ejercicio de empatía extrema.
T.   Y el individuo se ahogaría si sólo fuera un “otro” para los demás. Exacto. De ahí el amor, como fuerza suprema de conexión. La más sublime porque es la más libre. Tan libre, que parece inexorable. Casi una autocontradicción
Marechal decía en un poema algo así como “terrible 2 de los que quieren ser 1”. Yo quiero sostener ese 2. O 3 o 5 o 1000. Y comunicarlos a pesar de ello. O gracias a ello. Porque no hay comunicación sin multiplicidad. La diferencia hace la comunicación. Y yo diría bendito 2 y bendito infinito. Estar con el otro hasta que la piel se funde y aún así, no dejar de ser yo. Casi que me suena a la Fusión sin confusión de la mística cristiana, jeje.
Amo el sí y no. La lógica ternaria.
W.   Bueno, eso no sé lo que es (lo de la mística cristiana) pero tu discurso es conmovedor y no podría estar más de acuerdo.
T.   Años de teología… jaja
W.   Uf…. No quiero ni pensarlo, me agota solo hacerlo! XD Decías que todas tus historias están interconectadas ¿En qué sentido?
T.  Bueno, creo que son variaciones de un mismo tema. Eso lo descubrieron mis amigos escritores de argentina. Yo ni me había dado cuenta.
W.   ¿Podrías desarrollar?
T.   Eso de lo que hablábamos antes. Amor en todas sus formas como modo de romper y respetar la otredad del otro. Vincular pero también cuidar. Amo al otro por lo que es, no querría que dejara de serlo. Y amor en mi ideal es algo muy MUY amplio.
W.  Es una temática fascinante e inagotable, entonces.
T.   Desde mi punto de vista, sí. Tiene tantos escorzos como ideas, personas, etc. Por eso el amor es imposible de encadenar a una tipología, o a un ideal cultural, o sesgo. Es libertad, casi su sinónimo. Realización propia en, con y gracias a otros.
W.  Hay quién diría que es una utopía.
T.   Sí. Pero las utopías son imprescindibles. Sin ellas no habría horizonte o dirección hacia donde caminar. Si se plasman suelen ser terribles (porque adquirirían un punto de vista) y se convierten en lo opuesto, pero como ideales, son el faro que permite que cada ser humano sueñe y cree si propia identidad.
El amor perfecto no existe. Y gracias por ello.
La imperfección no es sinónimo de mal o de error.
W.  ¿De qué entonces?
T.   De variedad.  De no-unificación. De movimiento. De mutación
Perfecto es lo acabado, completo. El Todo, El infinito
Imperfecto es lo que está en vías de…
Lo que se mueve entre extremos…
La Nada y el Todo
Más que una inexistencia
Menos que la Totalidad
Y sí, es dolorosa.
W.  Dado que todo eso se infiere en tus escritos, no es sorprendente que fascinen; no es lo que nos enseñan a pensar, pero es lo que en el fondo, todos intuimos (o deberíamos).
¿Los relatos de las antologías anglosajonas los traduces tú o tienes traductés? ¿O escribes en inglés directamente?
T.  No, escribo solo en castellano.
Tengo la suerte de que me haya traducido un talentosísimo escritor y traductor: Lawrence Schimel
Es un ser humano extraordinario
Le debo mucho. Él es una de esas personas generosas que son capaces de mover cielo y tierra por vos cuando aún no te conocen porque creen en lo que hacés.
Eso hizo él.
Yo lo considero mi amigo. Pero es mi ángel de la guarda.
W.  Me está gustando la charla, pero se hace tarde aquí ¿Te importa que acabe con tres cuestiones rápidas?
T.   Te entiendo perfectamente. Adelante.
W.  Bueno, primero, para quien no te ha leído nunca, ¿Qué les recomendarías leer? ¿Por dónde empezar con tu obra?
T.  Por Diez variaciones sobre el amor. Y dentro de ella, por “La poética de las sirenas” o por “Pterhumano”. Memoria es otro buen comienzo…
W.  La segunda, a todas esas mujeres que no se atreven a escribir, que se coartan a sí mismas a la hora de mover sus manuscritos o de mostrarse como son en ellos precisamente por ser mujeres y ser un mercado dominado por hombres ¿tienes algo que decirles? ¿Algún consejo para ellas?
T.   Ok. Bueno, no sé si un consejo pero algo que aprendí. Dudé al principio como todas si ponerme un seudónimo masculino o sólo las iniciales… Luego decidí ser yo.
Y es que si sos escritora. Si es tu vocación de vida. Eso es lo que sos. Y en este mundo lo único que uno puede hacer bien es SER. Así que, a la miércoles con todos los palos en la rueda: SEAN
Escribir, para mí, es existir. Así que, sólo puedo existir siendo yo.
W.   Es un consejo más allá de la escritura, me gusta. Puedes terminar diciendo lo que quieras y, si puedes, hablándonos un poco de tus proyectos futuros/inmediatos…
T.  Gracias a vos, primero por esta entrevista. Muchas gracias. Sufrí mucho y soy agradecida cuando aparece gente generosa.
Proyectos…
Hay tres antologías anglosajonas que van a salir con cuentos míos en ellas y una novela corta en España (Cerbero). .Pero además está lo que hago y todavía no sé adonde irá
En ese rubro hay una docena de cuentos y un par de novelas terminadas y otras cinco en proceso de escritura (trabajo en paralelo).
W.  ¡Qué prolífica!
T.   Tengo que abrir un abanico o no puedo trabajar, jaja.
Una Addenda… En los proyectos que me preguntaste hay dos que no puedo dejar de nombrar: La antología Ectogénesis, dirigido por Lola Robles, que lleva un cuento mío. Y el otro es Infiltradas con la gran Cristina Jurado, que incluirá un artículo mío.
Y hasta aquí puedo leer, que dicen las malas lenguas. Podéis ver que en la entrevista hay un par de links a sus obras, donde habla de cuáles recomienda para empezar. Así que ya sabéis, humanites, todo el mundo a leer, que es fantástica. Yo, como lectora, la recomiendo fervientemente.
Recordad que también podéis entrar en su BLOG y echar un ojo, que seguro  no os arrepentiréis.
Desde Writiria te digo muchas gracias, Teresa, por la entrevista y por esa literatura tan hermosa que compartes con nosotres.
Ya, para terminar, os dejo también los links del resto de blogueros apuntados a la iniciativa, justo debajo de la despedida.
¡Saludos de jueves tardío (que eso es un viernes, que lo sepáis), sapiencines!



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